(Imagen de "Vansu!")
Son tantísimos los sitios de Internet en los que nos piden una clave que podemos optar por dos alternativas: usar una clave única o utilizar cientos de claves diferentes, con la consecuente dificultad de recordar cúal era la correcta para acceder al servicio que solicitamos.
De todos es sabido que el combinar una clave empleando caracteres numéricos y alfabéticos da una mayor seguridad a la misma. Pero vamos a razonar el siguiente supuesto:
Imaginemos que una pequeña empresa tiene una página y para acceder a la misma nos piden que nos demos de alta en el servicio introduciendo un usuario y clave. Si utilizamos nuestra única clave y usuario, a dicha empresa le estamos dando la llave para acceder a todos los sitios de Internet que habitualmente usamos.
Una forma fácil de utilizar claves diferentes facilitándonos el recordarlas es partir de una clave básica y añadir dos caracteres dependiendo del servicio.
Así, por ejemplo, supongamos que la clave que uso normalmente es 10granada20.
A partir de dicha clave puedo generar diferentes para cada una de las aplicaciones web que voy a emplear:
GMail: 10granada20gm
Twitter: 10granada20tw
Yahoo: 10granada20yh
Flickr: 10granada20fk
No estamos consiguiendo una seguridad absoluta, pero al menos lo intentamos.

