En mis tiempos jóvenes y ahora aún más, una de las disciplinas que más me costó fue el dibujo. No tengo esa capacidad. Pero, ¿se puede suplir esa laguna con la poesía? Este fin de semana fueron las fiestas de mi pueblo. Dediquemos unos versos a Lacalahorra. Espero que les gusten.
La Calahorra, mi pueblo. Vista de la plaza e iglesia. (Imagen de "Rafael E Morales")
¡
Y
a
la
torre
alta
subí
oteé
miré!
Elevé
la mirada
al fin divisé:
grande el castillo
hermoso, imponente,
regalo de historia, diferente,
de la inmensa llanura emergente.
En lejanos tiempos asediado,
por distintas tropas deseado,
dominio de otro Marquesado
por paisanos nunca olvidado
castillo de entre los castillos,
por elegancia ya reconocido
dominando la pequeña loma
en el pueblo de Lacalahorra,
de inacabada muralla protegido.
Vuelvo de nuevo a esta torre
dirigiendo al suelo la mirada
diviso una fuente en la plaza
testigo de encierros de toros
carnavales y fiestas diversas
de bandas de música y coros
de donde sus gentes abiertas
acogen aquel buen forastero
deseándole una visita buena.
Muevo hacia el sur ahora la vista,
grandes montañas se elevan
para el disfrute de esa visión
de pinos colmada La Sierra,
con cumbres ahora nevadas
y abajo, en la zona derecha
almendros floridos, la vega.
¿Aún no visitaste mi pueblo,
después de lo que has leído?
De brazos abiertos te espero
tú siempre serás bienvenido.
Gregorio Toribio, El Blogredor






