
¿Recordáis que anoche terminé a las 1 de la mañana con esa, para mí, “Maratón de Internet”? Lo lógico es que, tras una carrera larga, el sueño te venza y caigas en los brazos de Morfeo hasta la mañana siguiente. Llegué a casa, los cohabitantes dormidos y vamos a la tarea onírica. Como es de costumbre, cogemos la radio y los miniauriculares para conciliar el sueño con facilidad. ¿De qué hablan? Noticias, música, deportes, Internet, más música… ¿Eh? ¿He dicho Internet? Retroceso al dial y hablan del podcasting. Ahora el sueño se disipa y las neuronas se ponen las pilas siguiendo el contenido auditivo. Simultáneamente, algún grupo de “neuronas despistadas” comienza a rememorar los momentos vividos
en la jornada recién terminada. Son las dos y las señales horarias interrumpen la programación. Las “neuronas despistadas” han ido venciendo a sus compañeras con un efecto dominó y ahora es un batallón. Surgen algunas ideas que parecen geniales (a estas horas inventar un capuchón para el boli puede ser genial) y temo que dentro de pocas horas queden enterradas en el subconsciente. ¡¡A levantarse y tomando nota, que es gerundio!!
Vuelta a la cama y tratamos de dormir de una vez. ¡¡Pero si yo entreno para tener resistencia en las piernas y el corazón!! ¡¡¡No en las neuronas!!! Otro mecanismo automático de resorte me hace dar un segundo salto de la cama, recordando a Édison (¿fue éste el de la bombilla?). Me levanto y anoto una sugerencia que me hizo Tíscar.
Termino de escribir, pongo el capuchón a mi boli (¿qué es un capuchón?) y recuerdo que pasado mañana tengo que mandarle el enlace de este blog a JJ Merelo para que me incluya en Planeta Granada; pero eso está ya apuntado. Tambi…én… ten... go……..que….
Las 7 de la mañana. ¡¡Qué sueño!! ¿Qué tiempo hará? Me asomo por la ventana del salón y el cielo nubladísimo. No hay mal que por bien no venga: hoy no me levanto a entrenar y así me recupero del día anterior. ¿Ponemos la radio? Música, música, música, xcvnbcx, música… Ya estamos levantados y son las 7’30. LO CONFIESO: ¡Necesito hacer un Power Point y nunca lo he manejado! ¿A estas alturas y no sabes? Pues… sirva de excusa pero nunca he tenido la necesidad. Abrimos, probamos, ensayo error, un retoquito, vemos, ¡¡¡Ya está!!! Hecho. Voy a echarme un ra…¡Buenos días!¿Qué?¿Cómo? ¡Vamos, preparando el desayuno, que dentro de poco llega una maruja en Internet y vamos a pasar junto al Observatorio de Calar Alto! Una jornada con ésta y muchos más amigos nos pone en marcha.
¡¡Y ESO QUE NO HABÍA PUESTO EL DESPERTADOR!!