Demasiado alto el superar, al menos para mí, los humildes cuaversos de bitácora que publico semanalmente tras los de la semana pasada. Como de ahora en adelante no tendrán tanta calidad, no opto a que me valoren con una MATRÍCULA DE HONOR, en absoluto. Así pues, ¿por qué no aportar yo mismo la matrícula? Esta semana el post surge de un “juego”:
Escójase al azar una matrícula de un vehículo. Con las tres letras contenidas en la misma, buscar palabras que la contengan y… ¡A crear!
Escójase al azar una matrícula de un vehículo. Con las tres letras contenidas en la misma, buscar palabras que la contengan y… ¡A crear!
Algunos bloggers granadinos me metieron
en la hermosa locura de crear cuaversos:
de matemático a poeta accidental converso
y de poemas el miércoles mi blog relleno.
Cavar profundamente en el cerebro,
convertir palabras vacías en versos,
cultivar éste mi absurdo recreo,
cadáver de ripios inciertos.
Puede ser un gran calvario
incentivar en mí la poesía
debería, así pues, dejarlo.
¿Poeta? Calavera, yo diría.
en la hermosa locura de crear cuaversos:
de matemático a poeta accidental converso
y de poemas el miércoles mi blog relleno.
Cavar profundamente en el cerebro,
convertir palabras vacías en versos,
cultivar éste mi absurdo recreo,
cadáver de ripios inciertos.
Puede ser un gran calvario
incentivar en mí la poesía
debería, así pues, dejarlo.
¿Poeta? Calavera, yo diría.
Gregorio Toribio, El Blogredor






