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viernes, 8 de mayo de 2009

¡¡¡QUÉ DOLOR!!!

Hoy os traigo la narración de algo por lo que se pueden ver las estrellas. No os hablo de telescopios ni Astronomía. Me refiero a uno de esos golpes bajos que no suelen ocurrir en nuestra vida a menudo, gracias a Dios, pero que te marcan y dejan huella para el resto de tu existencia.

Debo confesar que hace muchísimo tiempo, cuando estudiaba 1º de BUP, tenía un compañero que medio en broma, medio en serio, no paraba de “dar por c…” metiéndose conmigo por cuestiones de estatura. Claro está que la mía era muy inferior a la suya. Por cuestión de “defensa personal”, le advertí en reiteradas ocasiones que me dejase en paz o le lanzaría una patada. Como en aquellas épocas yo era un forofo del fútbol y la única pelota que nos dejaban era la de hacerla al profesor o profesora de turno, no tuve mejor idea que lanzar la patada al compañero.

Nunca he sido violento, entre otras cosas, porque llevaría siempre las de perder; pero en aquel momento, con el “cachondeo” de las bromitas, me pasé un pelín y por eso lo reconozco. ¿Fue aquél el comienzo de Internet? Yo pienso que sí, porque la patada fue directa a todos los “webs”. Evidentemente, pedí todas las disculpas del mundo por aquel “golpe tan bajo”.

Ese mismo año, un alumno dio una patada a una pelota (acto prohibido fuera de las horas de E. Física) y fue a parar a salva sea la parte de un profesor que salía en ese momento de clase.

El docente no pudo ser más claro en las quejas al alumno:

- Me has dado en todos los “güevos”.

Pues hace poco tuve uno de esos percances en los que no quiere uno verse involucrado: un impacto terrible en el “güevo” derecho, o llamado técnicamente “testículo”. En un lugar concurrido, accidentalmente, tuve esta malísima experiencia que no se la deseo a nadie. No quiero que os preocupéis demasiado por mí puesto que ya estoy prácticamente recuperado. Quienes no habéis sufrido esta eventualidad en vuestras vidas, desconocéis el sentimiento que te ahoga en estos duros momentos.

Para abreviar un poco este post, aplicaré el ya archiconocido “más vale una imagen que mil palabras”. Tapad los ojos de quienes estén cercanos a vuestro terminal pues aviso de que el contenido puede herir la sensibilidad del “visualizador”.

Espero que no os pase nunca y que tengáis una suerte de “güevos” mejor que la mía.

Las consecuencias del impacto.

miércoles, 1 de octubre de 2008

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

(Rambla de Fiñana, una de mis rutas de entrenamiento)

Otra anécdota más para añadir a la colección de vivencias personales como runner. El otro día quise hacer un trote de 10 kilómetros en la carretera de Fiñana a un ritmo de 5:00. Tengo medido un tramo de un kilómetro y procuro salir a la arena en las zonas en que ésta existe, por cuidar un poco los gemelos. Dicha carretera es poco transitada por vehículos y menos aún por peatones.

Comienzo el primer kilómetro y me cruzo con dos señoras de edad avanzada. Una de ellas me dice “Vaya velocidad”. A la vuelta, me las vuelvo a cruzar y ahora me grita: “Chiquillo, que te vas a quedar seco”. Tercer kilómetro y, por ende, tercer encuentro.

Nueva observación: “Oye, que mañana no vas a poder levantarte de la cama”.

Dicen que no hay dos sin tres. Ni tres sin cuatro. Nuevo encuentro con las señoras. Empieza a agitar las manos como instándome a detenerme: “¡¡¡Para, para, que te puedes morir!!!”. A la señora la veía con la cara casi descompuesta, pues ya se hacía a la idea de éste, dentro del ataúd. No me queda más remedio que tranquilizarla y decirle que esto lo hago desde hace cinco años.

Os preguntaréis ¿cómo te las cruzaste tantas veces? Eso pensé yo al principio. Pero tanto va el cántaro a la fuente… En el quinto cruce ya me di cuenta de que ESTABAN MANGANDO HIGOS. Si llega a aparecer el dueño, me adelantan con toda seguridad.

Quiero agradecer ese sentido solidario maternal proteccionista de las señoras. Pero por otro lado, les daremos un “tironcillo de orejas” y les advertiremos que tengan cuidado, que como el dueño aparezca les va a decir:

SOIS UNOS “HIGOS DE …..”

lunes, 16 de junio de 2008

I Media Maratón de Montaña Lacalahorra-La Ragua (I): Vivencias personales

En este artículo no voy a hablaros de cómo fue la carrera ni de cómo lo hice, porque os haría un flaco favor, habiendo dos articulistas de primerísimo nivel como José Antonio Flores Vera y Jesús Lens. Así que, ahí tenéis los enlaces si tenéis curiosidad. Para mañana, quizás, haga un pequeño POST sobre la misma.

Voy a centrarme en un aspecto que quizás no olvidemos, pero sí dejemos pasar por alto, en nuestras crónicas deportivas: la parte humana del evento.

Me levanté a las 7'45, tras dormir muy poco en esa noche, tal y como ocurrió la anterior. Tras mirar al cielo, pero ¡¡¡al cielo, cielo!!!, me fijé en si había nubes para este día. Cero patatero. Visibilidad total en ese mar azul que nos vigila desde la altura. La verdad es que la semana pasada pasé varias veces por Lacalahorra y las nubes bajas cubrían las montañas, hecho peligrosísimo en esta época por la posibilidad de tormentas.

Desayuno en el Restaurante Labella, encuentro con corredores a los que explico las dificultades que van a encontrar y... ¡Ese gigante me suena! ¿José Antonio Flores? Pues sí, escoltado con otro gigante que no reconozco pero que resulta ser Jesús Lens. Dos monstruos en persona, a los que sigo asiduamente por la red. Monstruos atletas, bloggers, calidad en la expresión escrita rozando la perfección, en su actividad en el trabajo, monstruos como personas...

Al principio no me reconocen. Me piden que cambie la foto del blog pues en ella parezco más viejo y estoy mucho más grueso. No se habían imaginado mi aspecto físico. ¡Qué bien! Dejo la foto pues prefiero que me encuentren mejor en persona que en la red. ¡¡¡A ver quién convence a mi mujer para que no me pida que engorde!!!

Junto a dos giganes, en todos los sentidos

(Junto a Jesús Lens y José Antonio Flores, dos gigantes)

Terminamos el café y nos vamos a la Plaza de Lacalahorra. Empieza el desfile de emociones humanas. Me fotografío con los calahorreños inscritos en la carrera. Comentamos lo dura que va a ser y que, sea como sea, dejaremos el pueblo muy alto, llegando a meta aunque sea arrastrándonos y lamiendo el polvo del suelo.

DSCN9727

(Miniescuadra de Lacalahorra: Arturo, Alejandro, Gregorio, y Superalberto. Unos abren el camino, otros seguirán)

Se da la salida y en el primer kilómetro me pregunta un tal Pablo que si soy "EL BLOGREDOR". Toda una emoción. Me comenta que lee mi blog desde tres semanas atrás. Así que, aflojo el ritmo y lo acompaño durante un kilómetro en el que charlamos un poco. Esto fue un revulsivo para lo que vino después, tanto a nivel físico por el pequeño conservadurismo, como en el psíquico, al ser reconocido por un desconocido lector de mis tonterías bloggeras.

Ahora me uno a Ascensión, de Dúrcal, una chica con la que he compartido hectómetros en varias carreras pues somos de un nivel similar. Comentamos lo "locos" que están los de delante, al ritmo que van tirando, y lo "locos" que estamos nosotros, inmersos en una carrera de tal magnitud.

Ascensión tras la "ascensión" a La Ragua

(Ascensión, de Dúrcal, 2ª clasificada femenina, una máquina subiendo)

Me adelanta Arturo, de Lacalahorra y me comenta que atrás vienen algunos más. Je, je, no somos los últimos. Marca un ritmo endiablado pero no me cebo pues conozco o creo conocer mis limitaciones y seguirle habría sido un suicidio. Agradezco el que se marchara hacia adelante y pusiera a Lacalahorra en un nivel bastante bueno, para ser una localidad de 800 habitantes, sin club de atletismo ni afición a esta locura del fondo.

Me comenta un murciano de Lorca, qué maravilla de paisajes que estamos recorriendo. Alucina por este verdor, ese río, esa frescura en las proximidades del verano. Le confirmo que aquí dormimos tapados en verano pero que se prepare para un infierno en los últimos 8 kilómetros.

En el tramo descendente se me pegan dos monstruos: vienen de correr los 101 km de Ronda. ¡¡¡QUÉ ANIMALES!!! Alguno dice: "Esta carrera es una mariconada". ¡¡Qué razón llevan!! Pero qué inhumanos son, viendo lo que sufrimos algunos. Me dice el más joven, de 30 años, que esta carrera se hace "con la cabeza" y no con los pies. ¡¡¡GRACIAS!!! Desde que me dejó atrás y hasta que terminé, fui martilleando mi mente con esas palabras.

Entro en meta, y a un chalado, se le ocurre ni más ni menos que entrevistarme. Bueno, tras realizar la entrevista, la publico con el WIFI que hay en La Ragua y sale a la vista a las 11:43. Es la magia de Internet: en La Ragua no hay cobertura para móviles, llego a meta a las 11:41 y a las 11:43 está el POST circulando por esos mundos.

En meta hay quien avisa a su compañero y me señalan con timidez. ¿Me habrán reconocido por el blog? Porque por las carreras, no será. Pero no se atreven a dirigirse a mí.

Veo llegar a un tipo que me suena. Un atleta hecho con una musculatura que demuestra no haber comenzado hace dos días. ¿Paco Montoro? Efectivamente. ¡Qué satisfacción encontrar a alguien al que sigo por la red, al que comento sus artículos y al que admiro por esas marcas que ha conseguido no hace mucho.

Conozco a Paco Montoro

(Conozco a Paco Montoro, en persona)


Nos reunimos el grupo de Las Verdes junto con Paco Montoro y nos hacemos las fotografías de rigor para su posterior inclusión en los blogs. Las celebridades que hay en Las Verdes, en esto de correr, de verdes nada. Son de color dorado, como el metal que reciben los campeones.

Junto a "Las Verdes" y Paco Montoro

Encuentros en la 3ª Fase: un marciano (Gregorio) junto a Las Verdes (¿marcianos también?) y un extraterrestre (Paco Montoro)


Bajamos a Lacalahorra en busca del avituallamiento sólido. Nos vamos en el coche con los mismísimos campeones absolutos en la modalidad masculina y femenina. Dos monstruos que han volado y que han roto los cronómetros. Son matrimonio, de nacionalidad marroquí y que han quedado encantados con esta localidad. Incluso nos plantean que sería un lugar ideal para el verano seguir entrenando. ¡¡¡Cómo desaprovecho lo que tengo!!! Entorno para entrenar.

Gregorio y LOS CAMPEONES

(Junto a los supercampeones de la carrera: Mi Tahar Echadli y esposa)

Tras el alumerzo con amigos bloggers, nos acompañan en casa de nuestros amigos el grupo de Las Verdes junto con sus esposas y tengo el placer de recibir un ejemplar con dedicatoria incluida del libro de Jesús Lens, que recientemente ha publicado.

Para los que no son de Granada y lean esto, les diré que los granadinos somos conocidos por nuestra "malafollá". Como Jesús Lens es una persona culta y, mucho más en estos menesteres, le reto a que haga un artículo referente a la MALAFOLLÁ GRANADINA.

Termino este POST, aperitivo del de mañana, si puedo hacerlo. Y termino diciendo: si los granadinos tenemos "malafollá",

¡¡¡QUE VIVA LA MALAFOLLÁ"
 
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