La mayor ilusión y momento de mi vida ha sido el nacimiento de mis hijos. Pero, como lo cortés no quita lo valiente, a pesar del amor que sentimos por ellos desde que nacen ya vienen dando la lata. Sobre todo, las hijas, en mi caso.
De una vida "a tu aire" pasas a ser controlado por una miniatura que marca tus ritmos: cuándo sales, cuándo duermes, cuándo cocinas, cuando pasas la noche en vela... Pero recuerdo todas esas anécdotas con el mejor cariño y nostalgia. A veces me dan unas ganas... ¡Quieeeeeeto, parado!
Las hijas crecen y vuelven a darte la lata cuando alcanzan con rapidez cierta edad. Maduran antes que los niños. Ahora comprendo por qué las mujeres son "más duras". Se tornan rebeldes, independientemente dependientes, irascibles... Y desarrollan un sentido del oído con una fineza sin igual. Lo digo porque mi hija tiene una sintonización especial a un particular sonido: el "click" cuando abro una lata de isotónica, coca-cola o refresco. Pueden ser las tres de la madrugada, cuando duerme plácidamente, que si efectúo la apertura de la lata inmediatamente la tengo a mi lado con la frasecita: "DAMEEEEEEEEEE".
Si estás a dos metros de ella, pidiéndole que haga un encargo, no te oye. Pero como la apertura de la lata se produzca, ya la tienes a tu vera a toda velocidad.
Ahora que lo pienso, necesito que mi hija me haga unas compras pero no tengo una lata.

Llevo una semana dando la lata, a través de Twitter y FB, para apoyar al amigo granadino Bomarzo que se muestra como firme candidato para presentar el EBE'09. Ayer tuve el placer de conocerlo personalmente así como a Lía, Rigoletto, F Barrera, @BereCasillas, Pedro Pablo, @Ferminius... Gente encantadora con la que pasamos un buen rato.
Termino: la semana pasada alcanzamos los 400 POSTS dando la lata. ¿Hasta dónde llegaremos?
De una vida "a tu aire" pasas a ser controlado por una miniatura que marca tus ritmos: cuándo sales, cuándo duermes, cuándo cocinas, cuando pasas la noche en vela... Pero recuerdo todas esas anécdotas con el mejor cariño y nostalgia. A veces me dan unas ganas... ¡Quieeeeeeto, parado!
Las hijas crecen y vuelven a darte la lata cuando alcanzan con rapidez cierta edad. Maduran antes que los niños. Ahora comprendo por qué las mujeres son "más duras". Se tornan rebeldes, independientemente dependientes, irascibles... Y desarrollan un sentido del oído con una fineza sin igual. Lo digo porque mi hija tiene una sintonización especial a un particular sonido: el "click" cuando abro una lata de isotónica, coca-cola o refresco. Pueden ser las tres de la madrugada, cuando duerme plácidamente, que si efectúo la apertura de la lata inmediatamente la tengo a mi lado con la frasecita: "DAMEEEEEEEEEE".
Si estás a dos metros de ella, pidiéndole que haga un encargo, no te oye. Pero como la apertura de la lata se produzca, ya la tienes a tu vera a toda velocidad.
Ahora que lo pienso, necesito que mi hija me haga unas compras pero no tengo una lata.

Llevo una semana dando la lata, a través de Twitter y FB, para apoyar al amigo granadino Bomarzo que se muestra como firme candidato para presentar el EBE'09. Ayer tuve el placer de conocerlo personalmente así como a Lía, Rigoletto, F Barrera, @BereCasillas, Pedro Pablo, @Ferminius... Gente encantadora con la que pasamos un buen rato.
Termino: la semana pasada alcanzamos los 400 POSTS dando la lata. ¿Hasta dónde llegaremos?







