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viernes, 21 de octubre de 2011

REALIZADO MI PRIMER TEST DE COOPER

(Imagen de "TuTuWoN")

Esta mañana he realizado mi primer Test de Cooper, para ir comprobando mis progresos. Para quienes lo desconozcan, el test consiste en recorrer la máxima distacia posible en 12 minutos. El test es algo exigente pues hay que realizar un esfuerzo continuado.

Si deseáis más información, consultad en Wikipedia, donde nos explican cómo preparar el test y dan algunos consejos.

Tras realizar el test se puede obtener el volumen máximo de oxígeno o potencia aeróbica máxima (VO2 máx) que nos indica el máximo transporte que en un minuto es capaz de hacer nuestro organismo.

Hay una fórmula para calcularlo

VO2 máx.= 22,351 x distancia en km – 11,288

Si no deseas usar la calculadora, en esta página te efectúan las operaciones. Dependiendo de la edad y sexo, según el resultado obtenido, podemos “hacernos una idea” de nuestro estado físico.

Mis resultados han sido:

2.340 metros (a 5’08 el km) --> VO2 máx: 41,013 ml/kg/minuto.

Si dividimos por 1000 y multiplicamos por 61 kg, que es mi peso actual, se obtienen 2,5 litros transportados por minuto.

En la página aludida anteriormente, introduciendo la edad y el sexo te indican tu estado. También hay páginas con tablas referenciales. El mío parece que es "bueno". ¡Bueno! Eso habría que verlo porque.....

....... estoy que no puedo.

martes, 26 de mayo de 2009

LA CARRERA MÁS VELOZ


La mayoría de corredores populares nos conocemos como “diesel”, apelando a que destacamos más por la constancia que por la velocidad. Hacemos carreras largas y por ello, nuestro ritmo medio decae.

¿Cuál es la velocidad a la que corremos? Hagamos unos cálculos sencillos:

- A 6’ el kilómetro, vamos a 10 km/h.
- A 5’ el km, nuestra velocidad asciende a 12 km/h.
- A 4’ el km ya marchamos a 15 km/h.
- A 3’ el km, que ya es correr, se alcanzan los 20 km/h.

Está claro que, a medida que reducimos la distancia, nuestra velocidad es superior. Por ejemplo, en una Maratón un corredor que la hace a 5’ el km, podría incrementar dicho ritmo medio en una Media Maratón, aproximadamente a 4’30-4’35 el km.

¿Y en distancias cortas?

Todos hemos oído aquello de… “El hombre más veloz del mundo, el que hace los 100 metros lisos”.

No es más que un error matemático. Los 100 metros lisos es la carrera más rápida en tiempo pero no la de mayor velocidad media, de las distancias oficiales. No confundamos rapidez con velocidad.

Razonemos un poco:

Al aire libre, las plusmarcas mundiales son las siguientes:

100 metros: 9’69 Usain Bolt (16/08/08) (A 37,15 km/h)
200 metros: 19’30 Usain Bolt (20/08/08) (A 37,26 km/h)
300 metros: 31’48 Danny Everett y Roberto Hernández (03/09/90) (A 34,30 km/h)

(Según Marca y con la rectificación oportuna a dicha fuente, por Irishdecai)

Como vemos, la velocidad máxima media se alcanza en la prueba de 200.

De igual modo ocurre cuando hablamos de marcas en pista cubierta. La máxima velocidad media vuelve a alcanzarse en los 200.

La causa es la siguiente: desde que dan el disparo de salida hasta que el corredor comienza a correr pasan algunas centésimas de segundo “desperdiciadas”. Asimismo la velocidad de salida está muy lejos de la media a alcanzar. Por tanto, en los 200 m los atletas de élite mundial compensan esa pérdida inicial. En los 300 m ya van perdiendo esa velocidad punta de las otras dos distancias más cortas.

No ocurre igual con nosotros que seguramente, tendremos en 100m o incluso en 50 m la distancia a la que corremos con mayor velocidad.

martes, 24 de marzo de 2009

ESTRATEGIAS EN LAS CARRERAS

Imagen de "∑ρФ Epo"

Aunque soy un animal apolítico y no me interesa para nada dicho tema, soy conocedor de que para gobernar a veces es totalmente necesario hacer pactos entre partidos.

¿Y en las carreras de atletismo? ¿Puede haber pactos?

Confieso que yo sí hice una vez un pacto. Concretamente, en la Media de Guadix, corrí junto a Pedro García Carrasco desde el kilómetro 1 hasta el 21,097. Mediaba el mes de septiembre y venía aquejado de molestias en el gemelo. Mi intención era competir con un único objetivo: alcanzar la meta por debajo de 5 minutos el kilómetro sin lesionarme.

Para mí fue un gran apoyo contar con la compañía de Pedro pues, en las larguísimas rectas que nos llevan de Benalúa hasta el término municipal de Guadix, lo estuve pasando bastante mal por el calor que hacía y ese falso llano demoledor. Cuando faltaban dos kilómetros me recuperé, dejé de “chupar rueda” y fui tirando de él. A quinientos metros de meta le dije que entrase delante de mí, pero él se negaba. Casi discutimos ofreciendo al otro el entrar delante pero logré mi objetivo con un “cariñoso empujón” en los últimos metros, cediendo el paso a quien me hizo el trabajo.

Un amigo me contó una vez algo que sucedió hace años en la Media Maratón de Sevilla: un español iba como claro favorito para ganarla. Tenía dos oponentes africanos pero que no llegaban a hacerle casi sombra. Éstos siguieron una estrategia: el mejor de ellos se lanzó a un ritmo vertiginoso, como si fuese a competir en un 10.000. El español, que quería hacerse con el triunfo, picó en el anzuelo y siguió tras él para que no se le escapase. La liebre apretó aún más y nuestro compatriota, extrañado, siguió tras él intentando que no se le fuese. Como consecuencia, al llegar al 10.000 el africano se retiró, como ya tenía previsto, y el español iba ya en la reserva y aún quedaban 11 kilómetros más. El segundo africano venía algo más atrasado pero relativamente fresco por su velocidad constante. Poco a poco fue recortando a aquél que iba en cabeza y al final logró vencerle.

El fallo cometido por el español fue el cebarse e intentar ir a un ritmo que no era el suyo. ¿Habéis visto este mismo caso en las carreras ciclistas cuando hacen un ascenso a un puerto? Los primeros, muchas veces, van “madurando” poco a poco hasta que caen del árbol

No sé si esta historia es cierta o no. Pero, desde luego, a mí me dejó fascinado. ¿Hicieron trampa los africanos? En absoluto. Supieron mover inteligentemente los pocos peones que tenían para dar jaque mate al rey.

El atletismo de fondo es una prueba individual pero las estrategias de equipo, a veces, pueden lograr unos impensables resultados.

¿Lo oísteis alguna vez? ¡LA UNIÓN HACE LA FUERZA!

jueves, 12 de febrero de 2009

PRÓXIMA CARRERA: ALBOLOTE (10 KM)

Estadio de atletismo de Albolote (Granada 2008)

La otra noche estaba liado con mis entretenimientos y tareas internáuticas cuando por la cabeza se me pasó la “brillante” idea de apuntarme a la carrera de Albolote del próximo domingo 15. Tras el consabido “éxito” por tierras almerienses, toca ahora probar en otros terrenos, más que nada, por ir haciendo historia. Los alboloteños también tienen derecho a disfrutar de ver a este “figura” del atletismo.

El comienzo de la prueba está previsto para las 11 de la mañana y las condiciones meteorológicas dan sólo un 15% de probabilidad de lluvia. Se trata de un recorrido de 10 km consistente en dar media vuelta al estadio, dos vueltas a un circuito de aproximadamente 4’7 km y regresar al estadio para completar ¾ de vuelta y así totalizar los 10.000 metros.

El trazado no es completamente llano pues tiene un largo pero suave descenso que, consecuentemente, hay que hacerlo a la inversa aunque no por el mismo itinerario.

En el kilómetro 5 está situado el puesto de avituallamiento para tomar líquido y que no dejaremos pasar con total seguridad.

El año pasado pude realizar esta prueba terminándola en un tiempo de 42:24, a una media de 4:15. Pero eran otros tiempos y el estado de forma distaba muchísimo de la penuria por la que paso últimamente. En esta carrera tuve un último kilómetro bastante fastidiado pues me sobrevino un dolor en el pecho grandísimo y llegué a tener cierta angustia por si el tema se complicaba. Pero se quedó simplemente en eso.

Mis mejores pronósticos pasan por hacerla a un ritmo de 4:40 (46:40) y los peores a 5:00 (50:00) aunque nunca se puede descartar la posibilidad de una retirada.

Como no voy a estar en la cabeza, para no variar, porque no soy demasiado cabezón, mi dorsal es el 835 por si alguien quiere echar un rato de charla previo o posterior.

De momento parece que no me voy a encontrar con muchos conocidos pues la mayoría están enfrascados con sus entrenamientos preparatorios para la Maratón de Sevilla. Ya os contaré cómo me ha ido en este nuevo calvario.

El domingo, a comer a casa de otros porque nos invitan después de la carrera. De esta manera, ¡cualquiera se acuerda después de cómo se pone en marcha la vitrocerámica!

El participar en esta carrera demuestra ser poco inteligente. Eso es porque no he logrado superar el TEST de inteligencia que para mañana os tengo preparado. ¿Os lo vais a perder?

jueves, 5 de febrero de 2009

¿CON CABEZA O CON CORAZÓN?

(Imagen de "unixgeek42")

A veces dudamos si seguir los dictámenes de la mente o del corazón. Si tenemos tiempo, reflexionamos, sopesamos las posibilidades y por fin decidimos. En otras ocasiones no hay opción a ese titubeo: hay que decidirse inmediatamente.

Estoy en esto último: una decisión que he tomado con prisas porque el tiempo aquí apremia. Lo he hecho con el corazón porque la razón me indica lo contrario. Pero se dan los ingredientes oportunos para seguir esa "locura".

El domingo próximo hay un cross en Fiñana que cierra el Circuito de Cross de la Diputación de Almería. La coordinadora de actividades deportivas de Fiñana me invitó a inscribirme:

- Gregorio, ¡no se ha inscrito nadie de Fiñana! ¿Te apunto?

- Carmen, llevo sin entrenar meses por culpa de las rodillas. Ahora no tengo molestias pero he pillado un catarro fuerte del que estoy saliendo. Como no he entrenado nada, el llegar el último a meta está asegurado. Por tanto... ¡apúntame!

Sé que es una "locura y suicidio" este reto. No tengo claro si el catarro habrá remitido definitivamente para el domingo. De forma física, ya os imagináis. Pero, ¿cuándo pasará otra carrera por Fiñana? Quiero vivir la dureza de un cross. Quiero experimentar en mis propias carnes lo que siente el último llegado en una carrera. Quiero dejarme llevar por el corazón.

Eso sí, una vez llegado el momento, actuaré con cabeza (por lo menos lo intentaré): si el catarro no ha remitido, ni intentarlo; si siento molestias en la rodilla, retirada; si soy doblado tres veces por cabeza de carrera, cabezón siguiendo en línea.

Soy una liebre indefensa. Lo bueno es que los galgos saldrán hacia adelante y no me perseguirán. Ése es mi consuelo.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

CUAVERSOS DE BITÁCORA (II)


Cuaversículos y cuaversículas:

Bienvenidos a la cita de las 8 de la mañana de los miércoles en el “rincón poético”, si es que se le puede llamar así, atendiendo a esa convocatoria del maestro de las palabras, el amigo Jesús Lens. Mi entrega de la semana pasada versó sobre una de mis aficiones: Internet. Hoy la dedicamos a esa otra sana actividad: el correr. Nos vamos ahora, para variar, por CUARTETAS:

Cinco años; hace cinco,
que empecé aquella locura,
de esforzarme con ahínco,
por correr con gran soltura.

Entrenar en solitario,
en variadas ocasiones,
unas gozo, otras calvario,
con distintas sensaciones.

De familia algún lamento,
rayos, truenos y tormentas,
lluvia, frío, nieve y viento,
produjeron buenas rentas.

Cual hormiga laboriosa,
empeñada en su misión,
fue una cosa muy hermosa,
mantener esta afición.

Traspasar esa barrera
de hacer sólo entrenamiento,
y apuntarme a una carrera,
por eso, no me arrepiento.

Es objetivo común,
imitar a una gacela,
y si no empezaste aún,
¿a qué esperas? ¡vamos, vuela!

(Gregorio Toribio, el blogredor)

Enmascararemos este POST
con el de las 9 de la mañana,
para evitar males mayores
y posibles consecuencias,
entre la comunidad internauta
que por las redes navega
y que entra en esta bitácora.
 
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