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lunes, 28 de septiembre de 2009

LA LOCA HISTORIA DE ESPAÑA

(Imagen de "juanma36")

Como ya ha empezado el curso y sabéis que soy maestro especialista en Ciencias y Matemáticas, voy a daros una pequeña lección de historia, por culturizar un poco a los lectores. A quienes sean licenciados en Historia, les recomiendo que pasen este post por alto, más que nada, para que no se aburran.

Todo comenzó con una civilización prehistórica que no dejó rastro alguno escrito porque se dedicaban solamente a cazar, a la agricultura y ganadería, saltándose a la torera todas las clases.

La primera civilización de la que se tiene constancia de escritos es la de Tartessos. Por la poca documentación existente parece que hacían una deliciosa tarta de, de…, ¡pues de eso!

A los Tartessos les sucedieron los iberos y los celtas. Los primeros lo único que hicieron fue ponerle nombre a la Península, a la que llamaron Iberia. ¡Ah, parece que también diseñaron un camión pero tardó bastante en fabricarse! Los celtas sí que tuvieron buena repercusión: inventaron unos paquetes de cigarrillos con boquilla y sin boquilla. También a ellos se les debe la música y algún club de fútbol que ha militado bastante en la Primera División.

Algunos colonizadores intentaron comerciar con la península. Los fenicios eran comerciantes y nunca mejor dicho porque comerciaban antes de que hubiese comercios. Los cartagineses, no conformes con su capital, Cartago, fundaron una nueva ciudad llamada Cartago Nova o la actual Cartagena. Los griegos fueron también parte de este trío de colonizadores a los que les debemos muchísimas cosas: el yogur griego y alguna “posturita diferente”. A pesar de que nuestro conjunto de letras se llama alfabeto en honor a los griegos, los muy míseros sólo nos dejaron la letra y griega. Bueno, a decir verdad, nos dejaron un montón pero nos hicieron prometer que sólo las usaríamos para expresiones matemáticas, para el coche Alfa Romeo, para la leche Omega3 y por si algún río desembocaba formando islas nos permitieron usar el delta, incluso para volar en ala.

En el año 409 los romanos sucedieron a estos colonizadores. Eran primos de Los Picapiedra: piedra que veían, piedra que usaban. Puentes, calzadas, acueductos, teatros, anfiteatros, circos… Lo más atractivo que nos dejaron fue la pizza y los calamares a la romana. Los muy…. se empeñaron en que aprendiésemos latín, ¡con lo difícil que es! Y al que andaba torcido lo ponían derecho con su propio romano.

Más tarde entraron unos grupos del norte: los suevos, los vándalos y los alanos. Primos de todos éstos eran los visigodos, que llegaron un poco después. Se dedicaban a cosas tan extrañas como concursos para ver quién ponía el nombre más raro a su hijo y lo nombraban rey: Recaredo, Leovigildo, Liuva, Witiza…

En el 711, los musulmanes invadieron la península y la llenaron de jardines, fuentes y mezquitas. Construyeron muchas acequias y aljibes para que no les faltara agua como sufrían en el desierto.

En 1492 los Reyes Católicos se hartaron y como se dieron cuenta de que los musulmanes habían venido indocumentados, decidieron expulsarlos definitivamente por estar en el territorio sin papeles. Isabel y Fernando eran grandes jinetes y de ahí que sea archiconocida aquella frase de “tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”.

A la Reina le encantaban las patatas fritas y a Fernando el café. Así pues, enviaron a Colón a descubrir América. Éste, a la Reina le dijo: “me juego un huevo a que allí llego”. Y llegó. Como aquellos territorios los descubrió Colón, los llamaron colonias. Pero el primero que hizo un mapa fue Américo Vespucio y por eso, al final le llamaron América, aunque no tenía vespa porque la gasolina se la llevaron consigo los musulmanes. Colón se trajo también cacao para hacer unos batidos la mar de ricos y para que la Reina se lo pusiese en los labios y así brillasen con elegancia.

Hasta el año 1808 no nos invadió nadie hasta que llegaron los franceses. A cambio de llevarse casi todo el oro y bienes, nos dejaron guarreridas como la tortilla, algún juego sexual, el bidé y se despidieron a la francesa.

Para finalizar este documentado repaso de la historia, mencionar que en el siglo XX nos dedicamos a salir al exterior y a recibir visitantes de múltiples orígenes. Valga como ejemplo que los rusos nos dejaron la ensaladilla, una ruleta muy peligrosa y un gordo cantante de nombre Demis.

En fin, espero que os sirva de lección para quienes no atendisteis en su día en clase. Encantando de compartir mis profundos conocimientos.


 
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