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jueves, 21 de enero de 2010

SAN SEBASTIÁN (FIÑANA 2010)


viernes, 23 de octubre de 2009

VELADA FIÑANÍ


El fin de semana pasado fue de lo más completo. Ya leísteis ayer algunas anécdotas de nuestra asistencia a la exposición de fotografía del viernes noche.

El sábado tampoco tuvo desperdicio alguno. Quedamos con nuestro amigo Pacoxxi en La Posá El Tío Peroles, de Abla, para compartir un almuerzo que quedaba pendiente desde hace tiempo y para hacer entrega a Mª Dolores Pérez Gaitán de los premios 3G. Aprovechando que se hacían una foto, ataqué directamente al lebrillo de ponche, más que nada por si se gastaba.


¡No se me despisten, por favor!

Como era el más bajo de estatura de los asistentes, para compensar, me trajeron el plato más grande: un entrecot que estaba delicioso.


Algunas mujeres creían que no iba a comerme el manjar. ¡Si soy una lima!

Tras el estupendo almuerzo con inmejorable compañía fuimos a un pub, nos conectamos a Internet un rato y volvimos a Fiñana, para preparar la cena. Como lo debíamos desde hace tiempo, pusimos unas croquetas caseras y parece ser que les gustaron bastante a nuestros invitados. No muestro las fotos por no haceros insalivar más y porque en breve haré un post sobre las mismas.

En Fiñana esa noche se celebraba la Velada Fiñaní, dedicada al mundo islámico. No pensaba disfrazarme, en absoluto, pues soy bastante tímido para eso de camuflarse. Pero casualmente, mi jaima se llenó de chilabas en un instante.

En cinco minutos el aspecto que ofrecíamos era el siguiente:


Un grupo del país vecino visita mi casa por unos instantes.

Salimos a la calle y recorrimos los sitios más emblemáticos de la localidad en los que hay restos musulmanes de la época: el aljibe, el mirador y la alcazaba. La mezquita estaba cerrada a esas horas.


¡Qué magnífica velada!

La gente que me veía me decía que estaba muy propio. Evidentemente, desde que salgo a correr estoy cada vez más moreno y empiezo a parecerme a esos cracks marroquíes que triunfan en muchas carreras.


¡No, en el cartel no pone SE BUSCA!

Un señor con rasgos islámicos se me acercó, me pidió el cartelito que llevaba y me dijo:

- ¿Me permite, señor? ¿Usted se llama Gregorio?


Gregorio, en árabe

Era el cónsul marroquí, que había venido acompañado de su familia, un grupo musical y otros compatriotas para celebrar esta fiesta intercultural en Fiñana.


Bailes y música típicos del folklore marroquí.
 
Tras ofrecernos dulces típicos y un delicioso té, pudimos disfrutar la danza del vientre, así como actuaciones musicales de nuestro país vecino.

Como no tenemos tiempo para viajar a Marruecos y quizás sintamos un poco de miedo por desplazarnos hacia África, tal vez nos valga para la imaginación esta foto:


Pareja de marroquíes visitando Fiñana en viaje de novios.

Para terminar, llevamos a los pequeños a los columpios y volvimos a casa pasadas las 12 de la noche. No pude conciliar el sueño hasta las 2, pensando en lo que me esperaba al día siguiente: ir a Guadix a correr algunos kilómetros de la Media Maratón.

Fin de semana completito, completito.

martes, 22 de septiembre de 2009

ANÉCDOTAS ENTRENANDO


Todos los que nos dedicamos a correr como afición tenemos alguna anécdota que contar pues son tantos los días que salimos, que tarde o temprano algo significativo nos llega a ocurrir.

Hoy os traigo las dos que me han sucedido últimamente: una en una carretera comarcal y otra en una pista de atletismo.

Iba rodando a 5’ el km por una carretera comarcal muy estrecha en Fiñana, cuando a mi lado se me pone un coche. El joven conductor me indica:

- Oye, vas a 15 km/h.
- ¡Qué va! – Le replico yo-. Voy a 12 por hora.
- Al final te vas a hacer un atleta –me contesta.

Y claro está, se me fueron los pies y terminé corriendo a 4’30. ¡Qué mala es la compañía!

Siguiendo las pautas de mi entrenador me acerco a una pista y me dispongo a hacer esas temidas series en las que hay que apretar a una velocidad exigente. Esta vez tocaba hacer miles a ritmo de 4’05-4’10. Tras el calentamiento preceptivo comienzo la primera serie. Observo a un atleta que me precede en la calle interior de la pista, trotando a un ritmo suave. Por conversaciones que ya he tenido previamente con él creo que es disminuido psíquico. Al llegar a su altura me pregunta qué estoy haciendo. Le contesto que intento hacer miles a 4’10 y él, que ya me acompañaba en estos acelerones, me cuenta que va a hacer series de 800 metros en 80 segundos. Le indico que a ese ritmo sería récord del mundo, y que seguramente querría decir series de 400. Pues él insiste en que no, que son series de 800 en 80. Recordemos que estábamos lanzados en un 1000, que ya me cuesta hacer en solitario, pues haceos una idea de cómo iba ya con la discusión.

A todo esto, el hombre se me escapaba y eso que él estaba tranquilamente de charla. Al final tuve que abandonar el trabajo previsto porque si ya me cuesta hacerlo en condiciones normales, imaginaos en pleno debate.

viernes, 5 de junio de 2009

EL CARNICERO

Imagen tomada en el mercado central de Jaén en un encuentro Flickr

Hace poco fui a la carnicería de Fiñana a hacer unas compras porque de tanto tirar del congelador nos habíamos quedado prácticamente a cero. Fueron varios los productos que compré e importaron un total de 19’50 €.

Me volví a casa y cuando había subido las escaleras de los dos pisos suena el fono y lo coge mi mujer.

- Grego, el carnicero dice que bajes, que se ha equivocado en la cuenta.

Como había dejado la cartera sobre la mesa, volví a cogerla y regresé a la carnicería.

- Gregorio, perdona, pero es que me he equivocado.

Soy de esas personas confiadas y casi nunca echo cuentas de lo que compro. Seguramente habría olvidado incluir la docena de huevos y por eso me había llamado.

- ¡Es que después de cobrarte me he dado cuenta de que no podía ser! – continúa diciendo-. Tengo que devolverte 6’10 € que te había cobrado de más.

Así pues, me hizo la devolución y regresé a casa.

Inmediatamente pensé que esto merecía un post. Pasamos épocas de crisis y cualquier ingreso, por mínimo que sea, es importante para nuestras economías. Si el carnicero no hubiese dicho nada yo no me habría dado cuenta de este error puesto que no me llevé el ticket de compra.

He vivido casos de comerciantes “ratas” que han llegado a cobrar una cerveza a una anciana cuando, al pasar por caja, la propia cajera ha sido la que ha roto la botella. O quienes intentan “colar” productos caducados, también a personas mayores, porque compran grandes partidas para abaratar costes.

Quiero ensalzar esa honradez que aún hay en determinadas personas. Dice mucho de ellas y, a la larga, mantendrán una fiel clientela. ¿Por qué engañar en esas nimiedades? Ya puestos, háganlo por miles de euros. De todas formas, de pobres no vamos a salir.

domingo, 17 de mayo de 2009

MEMORIA ENTRENAMIENTOS 1ª QUINCENA MAYO

Imagen de una de las rutas por las que entreno en Fiñana. Bonito, ¿verdad?

Quincena con carrera incluida y comienzo de la preparación de la Media Maratón de Montaña de La Ragua. ¡Qué dura va a ser, tanto física como mentalmente!

1-may 10 km a 4'55 (49:00)
2-may descanso
3-may 18 km a 4'58 (1:29:22)
4-may 9,4 km a 4'53 (45:46)
5-may 10,2 km incluyendo 2x2000;8'26;R800 en 48'15 (a 4'45 el km)
6-may 12 km a 5'00 (49:59)
7-may 8,1 km a 4'56 (39'46)
8-may descanso
9-may 2 km a 5'30 (11:00)
10-may III CARRERA SANTA FE 10 km a 4'21 (43:28)
11-may 11,4 km a 4:51 (55:16)
12-may 12,4 km a 4'55 (1:00:49)
13-may 9 km aprox: 15' cc + cuestas 2x5x1'15;R bajando; R 4'00 entre tandas (44'22)
14-may 11,2 km de montaña: 5,6 de ascenso en 57'11 (a 5'06 el km)
15-may descanso

Total kilómetros en la quincena: 121,3 km
Media diaria: 1o,1 km
Días de entrenamiento: 12/15

Total kilómetros en el año: 807,3 km
Media diaria en el año: 6,0 km
Total días entrenamiento: 80/135

Previsión kilómetros en 2009: 2199 km

martes, 10 de febrero de 2009

CRÓNICA DEL CROSS DE FIÑANA (EL MUNDO AL REVÉS)

(Junto a Carmen, responsable de actividades deportivas en Fiñana. Imagen cortesía de pacoxxi)

El domingo 8 tuvo lugar el Cross de Fiñana. El día amaneció soleado pero la noche anterior el termómetro había llegado a marcar 5 grados bajo cero. Antes de salir de mi casa recibí un SMS de Pedro García Carrasco, deseándome suerte en este evento, lo cual le agradezco muchísimo. Nos dirigimos a la zona donde se iba a celebrar el cross a las 10 de la mañana. Un viento fortísimo hacía que la sensación térmica engañase a nuestros cuerpos. Al menos, lo que tres días antes era un completo barrizal, ahora se había convertido en un terreno firme.

Mi amigo Francisco Fernández no se atrevió a llevar su galgo por el temor al frío que iba a pasar la pobre criatura. (Imagen cortesía de pacoxxi)

El circuito, de 1050 metros de longitud, era de forma ovalada con una gran subida de unos 450 metros y su consiguiente bajada muy empinada. El viento daba de costado y no debería tener, en principio, una notoria influencia sobre la prueba.

Se celebraron varias carreras agrupando diferentes categorías. A mí me tocó la última, con los juveniles, juniors, seniors y veteranos. En total éramos unos 24 aproximadamente.

Una cosa tenía muy clara: iba a sufrir mucho, dada mi bajísima forma física, y la posibilidad de terminar el último era bastante probable. Nuestra serie daría un total de 6 vueltas.

La pronunciada rampa se las traía, al menos, para la tortuga Gregorio

A las doce menos cuarto comenzamos la carrera. Me coloqué en última posición para no estorbar. El primer aperitivo, una gran rampa. Veo que el grupo reduce la velocidad y me siento con fuerzas. Adelanto a la mitad, erróneamente, y ahora estoy en medio del pelotón. Un derroche de energías que noté al llegar a la cumbre. Empecé a tener una sensación horrible de no sentir ninguna parte del cuerpo. Y esto acababa de empezar.



Vídeo cortesía de mi amigo Francisco Fernández (pacoxxi), mi BLOGGER PATER, culpable en grandísima medida de que estéis leyendo este blog.

En el descenso apreté un poco pero controlando la bajada para no recaer en mis dolencias rotulianas. Al finalizar la primera vuelta, a media subida, dudaba en si continuar o no. Aflojé la marcha y terminé este segundo ascenso con las mismas sensaciones de falta de energías. Vuelta a bajar y ahora soy el farolillo rojo.

Tras la primera vuelta, no siento las piernas, ni nada (Imagen de pacoxxi)

En la tercera y cuarta vueltas me lo tomé con filosofía: o mantengo un ritmo suave o tendré que retirarme. No recuerdo si fue en la 3ª o 4ª, cuando ya fui doblado por la cabeza. Con las últimas unidades tenía un tira y afloja: en los ascensos los adelantaba y en los descensos era adelantado. Mis pulsaciones llegaban a 199, fruto de una falta de práctica deportiva bastante notoria.

Aunque ya os hablé de que andando se pierde tiempo, no tuve más remedio que hacerlo en los finales de la quinta y sexta vueltas. El viento apretaba con tal fuerza que la pérdida era mínima y había que bajar ese ritmo cardíaco tan endemoniado. Eso sí, algún que otro caracol lograba adelantarme en esta durísima rampa.

Qué precioso es ver esto... ¡Ahora, en el sofá! (Imagen de pacoxxi)

Al final, un tiempo de 28:02, que en 6,3 km da una media de 4:27 el kilómetro. En una carrera popular, esto supone estar en medio del pelotón aproximadamente. Pero en un cross, como ya imaginé, a estos ritmos eres de las últimas unidades. No conseguí ser el último, pero por muy poco. Luego me di cuenta de que, como era la última jornada del circuito de cross, sólo vinieron aquellos que optaban a la general. Pero, vamos, esto no es excusa para mi lamentable estado.

Sólo faltó la lluvia para que se hubieran unido todos los ingredientes y el desastre fuese total. El único factor favorable en esta carrera fue mi peso, que he logrado mantener en 55 kilos pese a este gran parón.

Pero…. Quien no juega a la lotería, nunca puede optar a premio (por eso no soy rico). Esta vez me tocó. Fijaos si soy malo, que de 2 veteranos que había llegué el tercero. Hablando ya en serio, en la categoría de veteranos éramos tres y, sorprendentemente, el tercero era éste que os da la lata a diario. Por tanto, tuve que sacar fuerzas de flaqueza para hacer el ascenso al podium.

El mundo al revés: los últimos serán los primeros

Carmen, la coordinadora de deportes de Fiñana, se mondaba de risa, de ver la posición tan lamentable conseguida y echándome fotos el personal a lo campeón. Voy a tener que empezar a jugar a la lotería, para poder comprar un local en el que meter tanto trofeo. ¡Ay, qué pena de vejez!

No me lo puedo creer

En definitiva, más contento que unas pascuas. No hubo jamón pero esa experiencia ya la tengo más que dominada. El sufrimiento mereció la pena al final. Ahora hay que ir pensando en ponerse las pilas para no llegar arrastrándome como una penosa lagartija.

A última hora, tras programar este post, recibo un correo de la organización del GPD de Granada, indicando que el próximo domingo hay una carrera en Albolote (Granada) de 10 km. Tenemos almuerzo con unos amigos pero... no sé, no sé...

¡NO TENEMOS REMEDIO!

jueves, 5 de febrero de 2009

¿CON CABEZA O CON CORAZÓN?

(Imagen de "unixgeek42")

A veces dudamos si seguir los dictámenes de la mente o del corazón. Si tenemos tiempo, reflexionamos, sopesamos las posibilidades y por fin decidimos. En otras ocasiones no hay opción a ese titubeo: hay que decidirse inmediatamente.

Estoy en esto último: una decisión que he tomado con prisas porque el tiempo aquí apremia. Lo he hecho con el corazón porque la razón me indica lo contrario. Pero se dan los ingredientes oportunos para seguir esa "locura".

El domingo próximo hay un cross en Fiñana que cierra el Circuito de Cross de la Diputación de Almería. La coordinadora de actividades deportivas de Fiñana me invitó a inscribirme:

- Gregorio, ¡no se ha inscrito nadie de Fiñana! ¿Te apunto?

- Carmen, llevo sin entrenar meses por culpa de las rodillas. Ahora no tengo molestias pero he pillado un catarro fuerte del que estoy saliendo. Como no he entrenado nada, el llegar el último a meta está asegurado. Por tanto... ¡apúntame!

Sé que es una "locura y suicidio" este reto. No tengo claro si el catarro habrá remitido definitivamente para el domingo. De forma física, ya os imagináis. Pero, ¿cuándo pasará otra carrera por Fiñana? Quiero vivir la dureza de un cross. Quiero experimentar en mis propias carnes lo que siente el último llegado en una carrera. Quiero dejarme llevar por el corazón.

Eso sí, una vez llegado el momento, actuaré con cabeza (por lo menos lo intentaré): si el catarro no ha remitido, ni intentarlo; si siento molestias en la rodilla, retirada; si soy doblado tres veces por cabeza de carrera, cabezón siguiendo en línea.

Soy una liebre indefensa. Lo bueno es que los galgos saldrán hacia adelante y no me perseguirán. Ése es mi consuelo.

martes, 20 de enero de 2009

¿QUIÉN DUERME ESTA NOCHE?

No estaba previsto el publicar dos artículos en el día de hoy pero las circunstancias lo requieren, dado que mi programación está bastante colapsada y tengo que ir dando salida a lo que hay. Para los aficionados al running, les recomiendo que antes de seguir leyendo, pasen a un artículo titulado SERIES, que publiqué esta mañana.

Se celebran hoy en Fiñana las fiestas de San Sebastián. Os pongo un aperitivo de lo que vamos a "vivir" esta noche.



Lo he entrecomillado porque nosotros estaremos en casa ya que mañana a las 7 hay que levantarse a trabajar pues en Abrucena, hay clase. El pueblo entero estará tirando cohetes toda la noche hasta que salga el sol, como hicieron el año pasado. Por si acaso hubiere duda, hay una peña llamada "Que vea el sol". Con lo serio que estoy últimamente, ahora para colmo me pego la noche en vela. Es por ello por lo que en lugar de publicar mañana a las 9:00, como es de costumbre, será a las 11:00.

¡Mañana seguro que voy a estar de muy mal humor!

miércoles, 1 de octubre de 2008

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

(Rambla de Fiñana, una de mis rutas de entrenamiento)

Otra anécdota más para añadir a la colección de vivencias personales como runner. El otro día quise hacer un trote de 10 kilómetros en la carretera de Fiñana a un ritmo de 5:00. Tengo medido un tramo de un kilómetro y procuro salir a la arena en las zonas en que ésta existe, por cuidar un poco los gemelos. Dicha carretera es poco transitada por vehículos y menos aún por peatones.

Comienzo el primer kilómetro y me cruzo con dos señoras de edad avanzada. Una de ellas me dice “Vaya velocidad”. A la vuelta, me las vuelvo a cruzar y ahora me grita: “Chiquillo, que te vas a quedar seco”. Tercer kilómetro y, por ende, tercer encuentro.

Nueva observación: “Oye, que mañana no vas a poder levantarte de la cama”.

Dicen que no hay dos sin tres. Ni tres sin cuatro. Nuevo encuentro con las señoras. Empieza a agitar las manos como instándome a detenerme: “¡¡¡Para, para, que te puedes morir!!!”. A la señora la veía con la cara casi descompuesta, pues ya se hacía a la idea de éste, dentro del ataúd. No me queda más remedio que tranquilizarla y decirle que esto lo hago desde hace cinco años.

Os preguntaréis ¿cómo te las cruzaste tantas veces? Eso pensé yo al principio. Pero tanto va el cántaro a la fuente… En el quinto cruce ya me di cuenta de que ESTABAN MANGANDO HIGOS. Si llega a aparecer el dueño, me adelantan con toda seguridad.

Quiero agradecer ese sentido solidario maternal proteccionista de las señoras. Pero por otro lado, les daremos un “tironcillo de orejas” y les advertiremos que tengan cuidado, que como el dueño aparezca les va a decir:

SOIS UNOS “HIGOS DE …..”

martes, 10 de junio de 2008

LO QUE CUESTA UNA CUESTA

Desde que nacemos, ya empezamos a encontrar dificultades en la vida. La primera es, evidentemente, el realizar la primera inspiración aérea, tras haber permanecido en un medio líquido, aproximadamente 9 meses de gestación de nuestra madre.

Nos CUESTA realizar la primera defecación sólida, nos CUESTA padecer los dolores de nuestra primera dentición, sufrir las vacunaciones, nos CUESTA comenzar a caminar, a hablar, recibir un “no” como respuesta, aceptar que hay otros, el ser “abandonados” por nuestra familia en la guardería…

Nos CUESTA compartir nuestros juguetes con los hermanos y amigos, nos CUESTA ir al colegio y aprender las primeras letras y números, nos CUESTA hacer amigos y ser aceptado, nos CUESTA terminar los deberes y sufrir algún suspenso…

Nos CUESTA pasar al Instituto, nos CUESTA integrarnos con nuevas gentes, nos CUESTA enamorarnos y no ser correspondidos, nos CUESTA negarnos a la tentación de alguna droga, que nos entiendan nuestros padres chapados a la antigua, ser comprendidos por quienes nos rodean…

Nos CUESTA estudiar, encontrar un trabajo, formar una familia, adquirir una vivienda, ser aceptado por los compañeros de trabajo, nos CUESTA criar a los hijos, convivir con nuestra pareja….

Nos CUESTA madrugar, nos CUESTA salir a correr con el frío, con la lluvia, con el viento, nos CUESTA apretar en una carrera, convencer a la familia de que corriendo no matamos a nadie, que no nos vamos para no volver, nos CUESTA entrenar para nunca ganar,…

Pues entre tanta CUESTA, mi nuevo amigo cibernauta Paco Montoro me dice que hay que entrenar algunas series en CUESTAS.

Si llano ya me CUESTA, no os cuento lo que ocurre con una CUESTA.

Nuestra vida está llena de CUESTAS: la CUESTA del barrio, rellenar una enCUESTA, la CUESTA de enero, lo que la casa me CUESTA…

¿Qué te CUESTA leer esta reflexión? Y el que hasta aquí llegó, y no le gustó... ¿Por qué no se aCUESTA?

miércoles, 4 de junio de 2008

¿Dónde vas, Alfonso XII?

El fin de semana pasado me “invitaron” en Fiñana a la Clausura de los Juegos Deportivos Provinciales que organiza la Diputación. En otras ocasiones me han llamado porque hay pocos padres que participen. Echamos un partido de fútbol sala con los alumnos/as del Instituto, voleibol, etc. Lo pasamos bien.

Por la edad que ya tenemos, mi mujer me dice:

- ¿Dónde irás, Alfonso XII? ¡A ver si te lesionas para la carrera de Lacalahorra!

Lo de menos es que corra. Lo importante es que, si vamos a la carrera, nos juntaremos con bastante gente y pasaremos un buen día.

Total que a las 9 y media ya estaba yo con mi hija en el pabellón deportivo, preparado para hacer deporte. Como sé lo que puede ocurrir, hago calentamiento dando una vuelta al pueblo (3,7 kilómetros). Cuando vuelvo me dice alguno:

- Si yo llego a hacer eso, ya me tengo que volver a mi casa.

Y surgen los comentarios de siempre: “el año que viene vamos a organizarnos y vamos a salir a correr por las tardes”. ¡Claro! Como dijimos eso la última vez, este año hemos ido 5 a correr juntos: yo, mí, me, conmigo y Gregorio.

Primero hay una gymkhana con saltos, zig-zag, vallas... ¿He dicho vallas? ¡¡Pues VAYA!! No vi las vallas y me las llevé por delante. La pena que no lo grabaran pues no fue de vídeos de primera, sino de primerísima. Resultado: dos rodillas hechas polvo y golpe en la cabeza con rozadura incluida.

Ya que estábamos, ¿quién abandonaba? Tocaba fútbol sala. Tengo la suerte de caer en un buen equipo y vamos eliminando a todos los que entran. Alguno se “pica” y… ¡golpetazo en el pecho! Me duele bastante una costilla y no sé si estaremos en condiciones para la carrera. Un concejal también se lesionó.

Luego voleibol, bocadillos, más voleibol… A las 5 de la tarde a casa a “desparramar” el cuerpo en el sofá.

¡Si ya te lo dije! ¡Que no estás para estos trotes! ¿Dónde vas, Alfonso XII?

lunes, 19 de mayo de 2008

HOY NO ME PUEDO LEVANTAR

¿Recordáis que anoche terminé a las 1 de la mañana con esa, para mí, “Maratón de Internet”? Lo lógico es que, tras una carrera larga, el sueño te venza y caigas en los brazos de Morfeo hasta la mañana siguiente. Llegué a casa, los cohabitantes dormidos y vamos a la tarea onírica. Como es de costumbre, cogemos la radio y los miniauriculares para conciliar el sueño con facilidad. ¿De qué hablan? Noticias, música, deportes, Internet, más música… ¿Eh? ¿He dicho Internet? Retroceso al dial y hablan del podcasting. Ahora el sueño se disipa y las neuronas se ponen las pilas siguiendo el contenido auditivo. Simultáneamente, algún grupo de “neuronas despistadas” comienza a rememorar los momentos vividos en la jornada recién terminada. Son las dos y las señales horarias interrumpen la programación. Las “neuronas despistadas” han ido venciendo a sus compañeras con un efecto dominó y ahora es un batallón. Surgen algunas ideas que parecen geniales (a estas horas inventar un capuchón para el boli puede ser genial) y temo que dentro de pocas horas queden enterradas en el subconsciente. ¡¡A levantarse y tomando nota, que es gerundio!!

Vuelta a la cama y tratamos de dormir de una vez. ¡¡Pero si yo entreno para tener resistencia en las piernas y el corazón!! ¡¡¡No en las neuronas!!! Otro mecanismo automático de resorte me hace dar un segundo salto de la cama, recordando a Édison (¿fue éste el de la bombilla?). Me levanto y anoto una sugerencia que me hizo Tíscar.

Termino de escribir, pongo el capuchón a mi boli (¿qué es un capuchón?) y recuerdo que pasado mañana tengo que mandarle el enlace de este blog a JJ Merelo para que me incluya en Planeta Granada; pero eso está ya apuntado. Tambi…én… ten... go……..que….

Las 7 de la mañana. ¡¡Qué sueño!! ¿Qué tiempo hará? Me asomo por la ventana del salón y el cielo nubladísimo. No hay mal que por bien no venga: hoy no me levanto a entrenar y así me recupero del día anterior. ¿Ponemos la radio? Música, música, música, xcvnbcx, música… Ya estamos levantados y son las 7’30. LO CONFIESO: ¡Necesito hacer un Power Point y nunca lo he manejado! ¿A estas alturas y no sabes? Pues… sirva de excusa pero nunca he tenido la necesidad. Abrimos, probamos, ensayo error, un retoquito, vemos, ¡¡¡Ya está!!! Hecho. Voy a echarme un ra…¡Buenos días!¿Qué?¿Cómo? ¡Vamos, preparando el desayuno, que dentro de poco llega una maruja en Internet y vamos a pasar junto al Observatorio de Calar Alto! Una jornada con ésta y muchos más amigos nos pone en marcha.

¡¡Y ESO QUE NO HABÍA PUESTO EL DESPERTADOR!!

 
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