jueves, 22 de octubre de 2009

DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A MÍ



Hace una semana acompañamos a mi amigo Rafael E. Morales porque exponía sus fotos en un pueblo de Granada llamado Villanueva de Mesía. Os recomiendo su página de Flickr porque tiene fotos realmente buenas.

Tras ver la exposición y charlar un rato con la amiga Nefer, que está perdidísima de la blogosfera y a la cual echo de menos, nos fuimos a tomar unas cervezas con un nutrido grupo de amantes de la fotografía y parte de la Corporación Municipal de esa localidad.

Como estaban de fiestas, en el bar tardaron bastante tiempo en atendernos y el tema se alargó más de lo esperado. Frente a mí estaba otro amante de la fotografía, un hombre con un humor ácido que nos hace pasar ratos muy buenos. Os podéis hacer una idea de su físico si lo comparáis con Don Quijote de La Mancha: delgadísimo y con una pequeña pero alargada barba. Nuestros amigos dudan de quién de los dos ganaría en un concurso de extra delgados. ¿Él o yo?

Este hombre trabaja en unos comedores a los que acuden unas 1.200 personas a diario. Sufre un estrés por ruidos impresionantes y estábamos a viernes noche. Un poco desesperados por el hambre, de pronto entra en el bar una treintena de niños y niñas que habían participado en el desfile de majorettes. Lo que antes era un local con ruido se transformó de pronto en una estridente reunión. Los pequeñajos estaban con hambre y gritaban a todo lo que les daban sus gargantas.

Nos cometa “Don Quijote” que no soporta los ruidos y que se estresa muchísimo con ellos. Y a esto que los niños y niñas elevan el tono de voz que casi nos impiden oírnos en el grupo. De pronto, el estresado vocea:

- ¡Herodes! ¡Herodes! ¡Baja! ¡Por Dios!

Por no ser tan drástico, le sugiero:

- Anda, no seas así. Llama mejor al Flautista de Hamelin. ¡Que me mareo con la sangre!

Pasaron más de diez minutos y teníamos la esperanza de que las voces se les gastarían, pero nada de nada. Nos dice ahora:

- Ya veréis cómo se callan. Voy a aplicar el método del gorrión.

De pronto da una palmada fuerte y, efectivamente, los “gorriones” se callan. Pero el silencio dura sólo cinco segundos y vuelven al ataque.

Y el hombre volvía a lamentarse porque no soporta los ruidos, pero lo llevaba con buen humor. Le sugerí que se pusiese unos auriculares en su trabajo y le pareció una buena idea en la que no había reparado.

El alcalde nos invitó a las cervezas que nos tomamos y nos fuimos con unas buenas risas por los momentos vividos.

Mucha gente se queja de los maestros y maestras por las vacaciones que tenemos. Pero, ¿quién se acuerda de nosotros en estos pequeños detalles que tenemos a diario?

13 comentarios:

SONIA dijo...

¿Quién puede hacerse oír ante tal algarabía? Mi pequeña experiencia en un aula me confirmó que las vacaciones de maestros y profesores están más que merecidas.

Un saludo!

joselop44 dijo...

Los maestros os mereceis las vacaciones. Yo tengo un patio de colegio balo mi ventana y te aseguro de que se de ruidos de niños jajaja
Un abrazo

CarLitros dijo...

Un buen día tuviste, sin duda.

Lo de las vacaciones, discrepo con los dos comentarios anteriores, jeje.

Un abrazo

Paco Montoro dijo...

La verdad, los niños son un "coñazo" y permíteme la expresión amigo. Respecto a las vacaciones, no os podéis quejar, Navidad, semana blanca, la santa, los puentes....el verano. En fin, envidia sana, cada uno se busca la vida como pueda. Bendito seas amigo. Un abrazo

Nefer dijo...

Bueno Gregorio, que no estoy tan perdida, simplemente un poco apartadilla ^_^. La verdad que montaron un jaleo tremendo los niños, lo que hay que aguantar a veces jejeje. Pero pasamos un ratito agradable.

Por cierto, seguro que a extradelgada no me gana nadie jjjiji!

Besillos.

Quique dijo...

Hola Gregorio....teneis toda mi admiración....vuestro trabajo es muy complejo y la educación de esos animalillos es muy importante.

Me gustaría tener un mando a distancia, como el de la peli "click" y bajar el volumen en ciertos casos.

Un saludo
Quique

KARLITOS dijo...

Mi duda queda en que pasaría si llegaran a la vez herodes y el flautista ... Sin duda los maestros tenéis el cielo ganado , no creo que este herodes hay arriba .

Rafael E. Morales dijo...

Muy bueno.
Con respecto al problema de los niños, aún estás a tiempo, pásate a Educación Permanente.
Gracias por los halagos.
Nos vemos mañana en otra exposición.

Anónimo dijo...

Bueno, los "ahelicos" tienen eso. Yo ya ni me acuerdo (jejeje). Y sí que esas vacaciones están plenamene justificadas, simplemente porque trabajamos con niños, que no pueden dedicar más tiempo a aprender. También tienen que aprender a estar en su casa, que se les va a olcidar entre al aula matinal, el comedor, las actividades, el conservatorio y la academia de inglés....
Rigoletto

Carlos dijo...

Yo solo frecuento bares aprueba de niños, son más relajantes jeje
Saludos Grégori

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Sonia: menos mal que en las aulas, en mi caso, esto no sucede muy a menudo.

Joselop44: seguro que los decibelios se ponen a tope en el recreo.

CarLitros: di que sí, que ahora vamos a trabajar en julio y agosto para que los padres y madres se vayan tranquilamente al Caribe. Jejejeje.

Paco Montoro: menos mal que me gusta mi trabajo. Me imagino el sufrimiento que padecerán aquellos docentes a los que no les gusta, que haberlos haylos. Muchas veces hemos sido criticados por las vacaciones y yo siempre digo lo mismo: estudia Magisterio y no me envidies.

Nefer: en el campeonato de delgados me ganas por un pelín. El viernes hiciste prácticas de ruidos que has de oír de vez en cuando. Jejejejeje.

Quique: tengo yo en el cajón de mi mesa un artilugio llamado "Callaniños". Bueno, la verdad es que no lo encuentro. ¿Quién me lo habrá quitado? Jajajajaja.

Karlitos: esperemos que no nos lo encontremos si es que logramos subir a lo alto.

Rafael E. Morales: ¿Cambiarme a dar clases a adultos? ¡Si ya sólo me quedan 18 años! Buenas las explicaciones tuyas de ayer en la Exposición de Flickr.

Rigoletto: este tema daría muchísimo de sí. La infancia está "abandonada" por los progenitores enviándolos a clase y actividades de todo. Se le dedica poco tiempo a los hijos/as y evadimos la educación a otras personas. Deberíamos pensar un poquito más.

Carlos: ¿esos que pone prohibida la entrada de menores de 18 años?

Tus-mundos dijo...

de esos momentos sólo se acuerdan de nosotros los otros maestros que están como nosotros...

Entiendo a "Don Quijote", tanto ruido es casi insoportable, se puede aguantar sólo en buena compañía, y veo que así fue.

Buen truco para espantar "gorriones" jeje.
un abrazo

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Tus-Mundos: quien no se somete a estas situaciones no tiene base fundamentada como para hacer las críticas que se nos hacen. No te estreses que la Navidad te cae encima.

 
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