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sábado, 6 de marzo de 2010

FRASES NO CÉLEBRES (LIII)


miércoles, 14 de octubre de 2009

CUAVERSOS DE BITÁCORA (XLI)


(Imagen de "Fany")

Una enorme boa,
repta en Barcelona.

En la hermosa Granada,
se pasea una iguana.

Una asustada gacela,
corre en Compostela.

En las calles de Logroño
come pipas un loro.

Una foca blanca,
juega en Salamanca

Si tras leer ya te extrañas
y piensas que he errado…
¡A ver cómo te las apañas,
que no es tan complicado!

Estas cosas me afligen:
los humanos son especiales,
por cambiar de su origen,
a los pobres animales.

Gregorio Toribio, El Blogredor

Quiero hacer referencia a Manuel Díaz que, como cada miércoles, inventa una poesía relacionada con la que yo publico. En menos de 15 minutos ya tiene creada una. Y si no lo creéis, dad una vuelta por su blog. ¡Genial!

jueves, 23 de octubre de 2008

¡HAY QUE SER TORERO!

Libélula

Las mujeres tienen unas ciertas propiedades magnéticas para atraer hacia sí mismas a los animales. Será por eso por lo que nos tienen a los hombres, los más animales de este planeta, a sus pies.

¿De qué va este blogger hoy, que cada vez desvaría más?

En casa, me dice mi mujer:

- ¡Mira, una salamanquesa! ¡Mátala!
- Las salamanquesas se alimentan de mosquitos. Así que es mejor dejarla vivir –replico yo.

En la casa de la playa también observa:

- ¡Una cucaracha, una cucaracha! ¡Mátala!
- Las cucarachas reciclan la basura. Son los animales más ecológicos de nuestro entorno.

En el colegio, en un recreo, una compañera me avisa alarmada:

- ¡Tengo una araña enorme en mi clase! ¡Les tengo pánico! ¿Por qué no la matas?
- Déjala, que con su tela atrapa mosquitos, avispas y demás insectos molestos.

Otro día, la otra compañera de su ciclo se acerca corriendo a mí:

- ¡Gregorio, Gregorio! ¡Una libélula más grande que un helicóptero en mi clase! ¿Por qué no la matas?

En ese momento salgo a toda velocidad hacia mi clase y regreso al patio. La compañera, entusiasmada con mi predisposición a la captura, está atenta a mi vuelta para ver qué arma de destrucción masiva he ido a buscar. Pero su cara se torna a estupefacción cuando se percata de que no traigo en las manos una granada, ni una ametralladora, sino mi cámara de fotos. Ahí os dejo la instantánea de la preciosidad de “bicho”.

- Pero, ¿no me la matas?
- Nada, nada. Es una preciosidad y la vamos a dejar vivir.

Al momento entra otro compañero en su clase, abre la ventana y libera a la libélula.

Todas las mujeres están encantadas por mi “amor” hacia los animales y lo ecologista que soy.

- ¿Ecologista yo? ¿Por qué creéis que salgo todos los días a entrenar? Para salir huyendo de cualquier bicho viviente que se me acerque y de toda mujer que me pida cometer un acto sanguinario.



 
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