En este artículo no voy a hablaros de cómo fue la carrera ni de cómo lo hice, porque os haría un flaco favor, habiendo dos articulistas de primerísimo nivel como
José Antonio Flores Vera y
Jesús Lens. Así que, ahí tenéis los enlaces si tenéis curiosidad. Para mañana, quizás, haga un pequeño POST sobre la misma.
Voy a centrarme en un aspecto que quizás no olvidemos, pero sí dejemos pasar por alto, en nuestras crónicas deportivas: la parte humana del evento.
Me levanté a las 7'45, tras dormir muy poco en esa noche, tal y como ocurrió la anterior. Tras mirar al cielo, pero ¡¡¡al cielo, cielo!!!, me fijé en si había nubes para este día. Cero patatero. Visibilidad total en ese mar azul que nos vigila desde la altura. La verdad es que la semana pasada pasé varias veces por Lacalahorra y las nubes bajas cubrían las montañas, hecho peligrosísimo en esta época por la posibilidad de tormentas.
Desayuno en el Restaurante Labella, encuentro con corredores a los que explico las dificultades que van a encontrar y... ¡Ese gigante me suena! ¿José Antonio Flores? Pues sí, escoltado con otro gigante que no reconozco pero que resulta ser Jesús Lens. Dos monstruos en persona, a los que sigo asiduamente por la red. Monstruos atletas, bloggers, calidad en la expresión escrita rozando la perfección, en su actividad en el trabajo, monstruos como personas...
Al principio no me reconocen. Me piden que cambie la foto del blog pues en ella parezco más viejo y estoy mucho más grueso. No se habían imaginado mi aspecto físico. ¡Qué bien! Dejo la foto pues prefiero que me encuentren mejor en persona que en la red. ¡¡¡A ver quién convence a mi mujer para que no me pida que engorde!!!

(Junto a Jesús Lens y José Antonio Flores, dos gigantes)
Terminamos el café y nos vamos a la Plaza de Lacalahorra. Empieza el desfile de emociones humanas. Me fotografío con los calahorreños inscritos en la carrera. Comentamos lo dura que va a ser y que, sea como sea, dejaremos el pueblo muy alto, llegando a meta aunque sea arrastrándonos y lamiendo el polvo del suelo.

(Miniescuadra de Lacalahorra: Arturo, Alejandro, Gregorio, y Superalberto. Unos abren el camino, otros seguirán)
Se da la salida y en el primer kilómetro me pregunta un tal
Pablo que si soy "EL BLOGREDOR". Toda una emoción. Me comenta que lee mi blog desde tres semanas atrás. Así que, aflojo el ritmo y lo acompaño durante un kilómetro en el que charlamos un poco. Esto fue un revulsivo para lo que vino después, tanto a nivel físico por el pequeño conservadurismo, como en el psíquico, al ser reconocido por un desconocido lector de mis tonterías bloggeras.
Ahora me uno a Ascensión, de Dúrcal, una chica con la que he compartido hectómetros en varias carreras pues somos de un nivel similar. Comentamos lo "locos" que están los de delante, al ritmo que van tirando, y lo "locos" que estamos nosotros, inmersos en una carrera de tal magnitud.

(Ascensión, de Dúrcal, 2ª clasificada femenina, una máquina subiendo)
Me adelanta Arturo, de Lacalahorra y me comenta que atrás vienen algunos más. Je, je, no somos los últimos. Marca un ritmo endiablado pero no me cebo pues conozco o creo conocer mis limitaciones y seguirle habría sido un suicidio. Agradezco el que se marchara hacia adelante y pusiera a Lacalahorra en un nivel bastante bueno, para ser una localidad de 800 habitantes, sin club de atletismo ni afición a esta locura del fondo.
Me comenta un murciano de Lorca, qué maravilla de paisajes que estamos recorriendo. Alucina por este verdor, ese río, esa frescura en las proximidades del verano. Le confirmo que aquí dormimos tapados en verano pero que se prepare para un infierno en los últimos 8 kilómetros.
En el tramo descendente se me pegan dos monstruos: vienen de correr los 101 km de Ronda. ¡¡¡QUÉ ANIMALES!!! Alguno dice: "Esta carrera es una mariconada". ¡¡Qué razón llevan!! Pero qué inhumanos son, viendo lo que sufrimos algunos. Me dice el más joven, de 30 años, que esta carrera se hace "con la cabeza" y no con los pies. ¡¡¡GRACIAS!!! Desde que me dejó atrás y hasta que terminé, fui martilleando mi mente con esas palabras.
Entro en meta, y a un chalado, se le ocurre ni más ni menos que entrevistarme. Bueno, tras realizar
la entrevista, la publico con el WIFI que hay en La Ragua y sale a la vista a las 11:43. Es la magia de Internet: en La Ragua no hay cobertura para móviles, llego a meta a las 11:41 y a las 11:43 está el POST circulando por esos mundos.
En meta hay quien avisa a su compañero y me señalan con timidez. ¿Me habrán reconocido por el blog? Porque por las carreras, no será. Pero no se atreven a dirigirse a mí.
Veo llegar a un tipo que me suena. Un atleta hecho con una musculatura que demuestra no haber comenzado hace dos días. ¿
Paco Montoro? Efectivamente. ¡Qué satisfacción encontrar a alguien al que sigo por la red, al que comento sus artículos y al que admiro por esas marcas que ha conseguido no hace mucho.

(Conozco a Paco Montoro, en persona)
Nos reunimos el grupo de Las Verdes junto con Paco Montoro y nos hacemos las fotografías de rigor para su posterior inclusión en los blogs. Las celebridades que hay en Las Verdes, en esto de correr, de verdes nada. Son de color dorado, como el metal que reciben los campeones.

Encuentros en la 3ª Fase: un marciano (Gregorio) junto a Las Verdes (¿marcianos también?) y un extraterrestre (Paco Montoro)
Bajamos a Lacalahorra en busca del avituallamiento sólido. Nos vamos en el coche con los mismísimos campeones absolutos en la modalidad masculina y femenina. Dos monstruos que han volado y que han roto los cronómetros. Son matrimonio, de nacionalidad marroquí y que han quedado encantados con esta localidad. Incluso nos plantean que sería un lugar ideal para el verano seguir entrenando. ¡¡¡Cómo desaprovecho lo que tengo!!! Entorno para entrenar.

(Junto a los supercampeones de la carrera: Mi Tahar Echadli y esposa)
Tras el alumerzo con amigos bloggers, nos acompañan en casa de nuestros amigos el grupo de Las Verdes junto con sus esposas y tengo el placer de recibir un ejemplar con dedicatoria incluida del libro de Jesús Lens, que recientemente ha publicado.
Para los que no son de Granada y lean esto, les diré que los granadinos somos conocidos por nuestra "malafollá". Como Jesús Lens es una persona culta y, mucho más en estos menesteres, le reto a que haga un artículo referente a la MALAFOLLÁ GRANADINA.
Termino este POST, aperitivo del de mañana, si puedo hacerlo. Y termino diciendo: si los granadinos tenemos "malafollá",