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miércoles, 28 de octubre de 2009

SURFEAR EN UN TSUNAMI (GOOGLE WAVE)


La Nueva Ola

Debido a los últimos acontecimientos, aunque mi costumbre es de un post diario a las 9 de la mañana, hoy cumplí en sesión matutina y vamos con el segundo plato del día:

Anoche recibí la invitación para ser usuario de Google Wave, vía @adecampillo.

No le había echado demasiadas cuentas a la nueva aplicación porque en bastantes líos estamos inmersos como para ser arrastrados por uno más. Pero la carne es débil y en 5 minutos ya estaba descalzando mis playeras de Twitter, cogiendo mi tabla de surf (hay que introducir tu clave de usuario Google) y lanzándome al agua con un mar de dudas de qué sería aquello.

Al entrar me encontré ya a algunos usuarios que me habían invitado a una ola. (No es que me dijeran ¡hola!, aunque luego lo hicieron al verme “torpear” por esos mundos acuáticos).

Cuando entras en este inmenso océano de Google Wave, hay un equipo de salvamento marítimo denominado Dr. Wave, que te pone un vídeo introductorio de tres escasos minutos para saludarte (se supone, porque ni lo he visto). También hay vídeos de hora y media donde explican el funcionamiento de la aplicación. Lo que no te dicen es dónde encuentro yo hora y media para ponerme en manos de un sanitario.

Mis primeras impresiones de Google Wave:

1.- Funciona a modo de un Chat en el que alguien empieza a teclear. Conforme va tecleando, un cursor de color con su nombre va desplazándose y puedes ver en tiempo real cómo teclea, se equivoca, rectifica…

2.- Ante alguien que está escribiendo, puedes tú empezar a contestar sin que haya terminado de teclear pues observas su conversación y puedes adelantarte, por intuición, según escribe.

3.- En medio de la conversación puede entrar un tercero, cuarto…. si están invitados a dicha ola. Se diferencian perfectamente porque cada cual tiene su tabla de surf de un color distinto.

4.- Puedes irte hacia atrás en las conversaciones e intervenir en un debate anterior en el que participa alguien nuevo, o iniciar un nuevo tema. A esto lo he bautizado, evidentemente como “SURFEAR”.

5.- El desplazamiento por el cuadro de diálogo se hace de forma muy amortiguada y no de salto en salto por cada línea como estamos acostumbrados a hacer en un Chat normal.

6.- Se pueden añadir elementos externos a la ola: mapas, imágenes, vídeos, archivos… ¡Una auténtica locura envolvente! Eso sí, al añadirse tales gadgets, la ola se detiene un poco debido a la falta de velocidad que tenemos en nuestras redes.

7.- Nuestras miserias son vistas por todos: comprueban cómo en el curso de mecanografía que hicimos en su momento, nos dedicábamos a hacer novillos en el chiringuito cercano.

8.- Integra funcionalidades de conexión a otros sitios como Twitter, FaceBook,... pero que no llegué a probar.

9.- Las olas, como las playas,  parece ser que las hay públicas (lo que se dialoga se ver por las RRSS como Twitter) y privadas.

En fin, una experiencia que compartí con @adecampillo, @diegogg, @onio72, @AliyCia, @lindacq, @jmonteo… en un auténtico TSUNAMI, porque te envuelve de tal forma que pierdes el control de las conversaciones. (¿O es que ya estoy muy viejo?)

¡Lo que ya nos faltaba a @diegogg y a mí, con lo procrastinadores que somos! Si yo soy un creyente de los Chats pero no practicante, ¿quién me manda entrar en la New Wave?

Ya en Twitter se podía leer esta mañana:


 AliyCia He tenido 1 pesadilla en que venía 1 tsunami y una wave me arrastraba con gente como @gregoriotoribio y @diegogg lejos de Tuiter...

De momento me quedo con Twitter, que soy un poco chapado a la antigua.

Os dejo, que llevo el portátil al técnico porque se me ha llenado de agua salada.

 
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