¿Por qué participamos en dos carreras de 10 kilómetros y obtenemos resultados diferentes? Sencillamente porque cada carrera es única y depende de múltiples factores que determinan el resultado final, tanto en tiempo como en posición de llegada.
Para organizar la información, voy a esquematizar aquellos factores que, bajo mi punto de vista tienen una influencia directa sobre el tema que nos traemos hoy entre manos:
A) Factores físicos:
- Herencia genética: una buena dotación genética es básica para lograr buenos resultados. Por mucho que yo entrene, nunca podría recorrer 1 km en 3:00.
- Entrenamiento: un buen estado de forma y, sobre todo, una preparación específica para la distancia a recorrer son básicos con miras a la consecución del objetivo.
- Enfermedades y lesiones: no cabe duda de que el estar enfermo o recién salido de una enfermedad o lesión tienen una influencia directa.
- Estiramientos y calentamiento: el omitir este protocolo tanto en entrenamientos como en competición puede lesionarnos en carrera y dar al traste con las pretensiones.
- Peso: medio o un kilo, prácticamente son imperceptibles. Dos kilos de más o de menos los nota el cuerpo.
- Hidratación: no tomar el líquido necesario durante los tramos de avituallamiento en carrera puede provocarnos deshidratación e influir muchísimo.
- Alimentación: ante una carrera, donde se precisa un gasto energético importante, es necesario estar bien alimentado para poder recurrir a dichas reservas. Sobre todo en carreras muy largas como la maratón o medias maratones de montaña, el no haberse aprovisionado lo suficiente puede provocar la conocida “pájara”.
- Descanso previo a la competición: el dormir bien la noche previa así como el haber bajado el ritmo levemente en los días anteriores a la prueba son básicos para que el cuerpo se encuentre en condiciones óptimas.
- Indumentaria deportiva: dicen que los experimentos se hacen con gaseosa. Pues en carrera, nada de experimentos. Nunca se deberían estrenar unas zapatillas para una competición pues podrían provocarnos rozaduras. Asimismo, la ropa debe ser cómoda y adecuada a las circunstancias meteorológicas.
- Uso de sustancias dopantes: incluyo este apartado pues Tecolinha me pidió que explicara todos los factores que se me ocurriesen. No cabe duda de que el hacer trampas también influye en el resultado final. Si no fuese así, ¿por qué se dopan muchísimos deportistas? Ahora bien, todos sabemos que el jugar limpio demuestra honradez ante los demás y es una garantía para mantener nuestra salud.
B) Factores psicológicos:
- Experiencia: es diferente que sea nuestra primera carrera a llevar bastantes competiciones a la espalda. Asimismo, el conocer el trazado es básico pues nos permitirá reservar para los tramos duros.
- Estado psicológico: tenemos épocas con euforia, deportivamente hablando, y otras en las que nos encontramos más deprimidos.
- Perros: el hombre (y la mujer) son superiores a los animales. Échame un perro y verás como se lo demuestro.
- Motivación: hay carreras a las que se va a participar como un mero entrenamiento de calidad y otras en las que nos hemos planteado un reto. En tal caso, el resultado será muy distinto al primero. Confieso que tan solo he ido a una carrera en plan entrenamiento. Todas las demás las disputé a tope.
- El grupo: pertenecer a un club o tener a conocidos dentro de la carrera pueden también influir en que nuestro esfuerzo sea aún mayor. No olvidemos que, desde que nacemos, nuestra vida es constantemente una competición. Ver que alguien conocido lo tienes a 20 metros delante de ti puede ser un factor que te impulse hacia delante con más fuerza.
- Pulsómetro: será manía, pero sin pulsómetro soy incapaz de correr ni entrenar. Estos artilugios nos informan de nuestro estado y nos indican si estamos esforzándonos demasiado, para así ir regulando.
- Público: es un factor que también contribuye a la motivación. Tanto si es ajeno como si lo llevamos nosotros mismos, su presencia nos va a arrancar un mayor esfuerzo.
- Evolución en carrera: no cabe duda de que el ir de más a menos o de menos a más van a influir en nuestro esfuerzo, aupándonos o hundiéndonos en nuestra miseria.
- Fuerza mental: ante la adversidad nuestra mente choca a veces con la fuerza del cuerpo. Ocurre el “quiero pero no puedo”, o también el “puedo pero no quiero”. Tanto si ocurre uno como el otro, nuestra debilidad en estos casos puede llevarnos a un fracaso rotundo.
- Recompensa: a los que no somos de élite prácticamente no nos influyen los premios que se otorguen en carrera. Bueno, salvo raras excepciones (Si hay jamón de por medio…)
- Tener un blog: os parecerá una tontería pero para mí es básico. He de confesaros que en junio, el año pasado, en la Media Maratón de Montaña de Lacalahorra estuve tentado más de 30 veces a detenerme y seguir andando un centenar de metros. El tener que contarlo en el blog (lo cual no es ninguna vergüenza) me dio esa fuerza para evitarlo.
C) Factores del trazado:
- Perfil: un trazado lo más llano posible siempre nos dará mejores tiempos (salvo que el trazado sea descendente, hecho que nunca he visto). Si meta y salida están en el mismo punto, cuanta mayor elevación del terreno haya en el recorrido, mayor pérdida de tiempo se tendrá.
- Viento: factor importantísimo en el resultado por razones obvias.
- Circuito o línea: en un circuito el viento desfavorable en una zona luego será favorable en la de sentido contrario. Si la carrera es lineal el posible viento colaborará o impedirá una buena marca.
- Callejeo o espacio abierto: correr por calles implica, además de presencia de público, que el viento pase a tener una casi mínima importancia.
- Climatología: la temperatura (alta o muy baja), presencia de sol sofocante, lluvia, nieve, etc, son también factores determinantes.
- El piso: no se corre igual por hierba, tierra, asfalto… Además, la presencia de baches, barro o el estar resbaladizo son también importantes.
- Altitud: no cabe duda de que a altitudes superiores a dos mil metros la disminución de oxígeno afecta muchísimo al rendimiento. (No es mi caso pues lo más alto fue ese techo de 2000 metros en el puerto de La Ragua, desde Lacalahorra, 1100m).
- Humedad: un grado alto de humedad, sobre todo en zonas costeras, provoca gran sudoración la cual puede ser bastante molesta. La sequedad en el ambiente (como en La Ragua) nos lleva a un incremento de la deshidratación.
D) Factores del propio desarrollo de la carrera:
- Colocación en la salida: salir el último no es lo mismo que hacerlo en puestos cabeceros. En carreras con gran participación de atletas, el tener demasiado “tráfico” en dos kilómetros nos puede hacer perder más de un minuto. Hay que saber colocarse “cada uno en su sitio”. Salir en primera línea puede también ser contraproducente, para mí, pues seré atropellado por la multitud.
- El ritmo: llevar un ritmo demasiado exigente o excesivamente pobre tienen también gran influencia. Hay que haber entrenado y competido bastante para saber cuál es el ritmo con el que hay que empezar.
- Administración de energías: la carrera no termina hasta el último metro. Por tanto, tenemos que actuar con una calculadora: nuestra reserva energética está preparada para la carrera y hay que aprovecharla y rendirla al máximo. El último kilómetro puede ser desastroso o buenísimo, en función de ese ahorro que hayamos hecho.
- Constancia: hay momentos en que te preguntas, ¿qué hago yo aquí? En otros casos, el cuerpo parece que ya no resiste a seguir corriendo. El no andar ni un momento siempre va a darnos mejor resultado. Si no podemos más hay que ser fuerte de espíritu, dificilísimo, aflojar el ritmo y mantenerse corriendo en todo momento. Os puedo decir que en La Ragua había gente que andaba más rápido que yo corriendo, en mis momentos más difíciles. Al final lograba adelantarlos. Aunque andando se recuperan fuerzas, cada cien metros andados en cuesta suponen más de 5 segundos de penalización, según mi experiencia.
Es obvio que seguramente habré olvidado muchos más factores. Por ello, aquellos que consideréis importantes y que hayáis echado de menos en este artículo, los añadiré posteriormente para que el resultado sea más completo aún.
No sé si he cumplido con las expectativas, Tecolinha. Te agradezco esta sugerencia pues hoy el POST no ha sido ladrillo: un chalet de dos plantas en toda regla.







