(Imagen de "Luis Beltrán")
Me percato de que llevaba ya un total de 42 poemas y aún no he tocado la poesía infantil. Grave omisión, siendo maestro de profesión. ¿Lo intentamos?
El pato en el estanque,
nadaba en el agüita
y al ver a la patita,
se le arrimó al instante.
El pato a la pata,
le pidió la patita
y la pata le dijo:
¡Quita, quita, quita!
Y ella, con su carita
toda llena de espuma,
al pato ahora le grita:
¡Tienes mucha pluma!
¡Qué mal de amores!
No ser correspondido,
de la vida sinsabores.
¡La pata sólo ha pedido!
Triste y afligido,
como un pazguato,
el corazón malherido,
al final pagó el pato.
El pato enfadado,
se marchó a casa.
Está enamorado.
¡Qué mala pata!
Gregorio Toribio, El Blogredor







