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lunes, 29 de diciembre de 2008

SANGRE


En nuestro interior circulan fluidos. Ya os hablé de la orina y ahora cambiamos de color, concretamente al rojo para hablar de la sangre.

La sangre es un tejido formado por células de varios tipos entre las que podemos destacar los glóbulos rojos, glóbulos blancos y las plaquetas.

Los glóbulos rojos transportan el oxígeno al resto de células del cuerpo para de esa manera poder “quemar” las grasas y glúcidos y así producir energía. Es por eso por lo que nuestro cuerpo necesita respirar con mayor frecuencia cuando corremos, al producirse una mayor demanda de energía. Al mismo tiempo, el corazón hace ese bombeo de la sangre y aumenta su velocidad cuando se requiere un mayor transporte de oxígeno.

Por otro lado los glóbulos blancos, leucocitos, tienen como misión el defendernos ante la invasión de bacterias o microorganismos que ataquen a nuestro sistema.

Por último, las plaquetas actúan como cierre de heridas. Por este motivo la sangre se coagula formando una costra cuando sale al exterior (con un arañazo, por ejemplo).

Aparte de que el tema está relacionado con el atletismo, hoy os hablo de ello a raíz de algunos comentarios que he hecho sobre la sangre en otros blogs. La sangre está dentro del cuerpo y, por mí, que siga dentro. Cuando escucho la palabra sangre ya me mareo. De hecho, este post he tardado más de cinco días en escribirlo (ya os imagináis el porqué).

Cuando era pequeño (es decir, más que ahora), algún primo o hermano mío me “chinchaban” pronunciando la palabra SANGRE, repetidamente. ¡Qué crueles!

Lo malo es que la sangre la llevo por dentro y por fuera. Es mi sino. Ya por el apellido, Toribio, recuerda al toro que es inseparable de la sangre en la cultura española. ¿Y del nombre? SAN GREgorio Nacianceno es el santo del que surgió mi nombre por ser el patrón de Lacalahorra.

Ya me gustaría ser donante de sangre pero por razones obvias no puedo serlo porque tendrían que hospitalizarme. En mis 46 años dando guerra por estos mundos solamente me he hecho un análisis sanguíneo debido a un colesterol un poco alto. ¡Y que no me esperen pronto, espero!

Eso sí, el vino SANGRE de toro acompañado de una morcilla me dan un mareo que se puede soportar bastante bien.

Este post es casi ladrillo (que es rojo como la SANGRE).

Espero que sus comentarios no sean muy SANGRANTES.
 
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