Me cuenta mi amiga Maruja que conoce el caso de un blogger, si es que se le puede llamar así, que tenía una bitácora en la que todo lo que publicaba era exactamente la copia de otro blog. Vamos, que había dos blogs gemelos en la red. Y el tío lo hacía sin más miramientos.
La mayoría de los que bloggeamos lo hacemos en plan aficionado sin tener ningún emolumento directo por nuestra actividad. De todas formas, da coraje que alguien se “apropie” de nuestras palabras y las publique como suyas en la red. Antiguamente, esta actividad que denomino “piratería intelectual de baja gama”, era difícil de detectar. Con la potencia de los actuales buscadores, en un simple click, podemos comprobar si tras nosotros hay un pirata mental. En efecto, copiad una línea de un artículo de vuestro blog, la introducís en el cuadro de búsqueda de Google y si os encontráis a vosotros mismos, fenomenal. Pero, ¿y si aparece, textualmente, esa línea en otro blog? Habréis localizado al “genio de las palabras”.
Del mismo modo, si dudáis de que un blogger es original y que se limita a copiar textos que encuentra en la red para fabricar sus posts, pues ya sabéis cómo comprobar si así lo hace. Puedo deciros que “al perla” del que al principio os hablé le “crackearon” el blog.
Cuando he visto un artículo interesantísimo en la red y he querido compartirlo con mis lectores/as he seguido dos caminos:
- Hago mención al tema y pongo un enlace.
- Copio el texto y nombro al autor.
De igual modo ocurre con las imágenes. Reconozco que en mis comienzos, desconocedor de la ética en la red, ponía imágenes de terceras personas (sin descargarlas en mi ordenador) mediante enlaces.
Como vamos aprendiendo, largo tiempo hace que tengo la costumbre de que si uso una imagen, procuro que el autor dé ese permiso de uso y además indico quién es el propietario.
Por ello, recurro a FLICKR Creative Commons, en donde encuentras más de 10 millones de imágenes que puedes usar legalmente mencionando el autor. Como habréis comprobado, también en mi blog están los símbolos de Creative Commons que indican que los contenidos de este blog están bajo dicha licencia. No es que sirva de mucho, pero al menos adviertes al “fotocopiador” que está incurriendo en algo ilícito.
Pues, ya lo saben, si quieren ser respetados, RESPETEN A LOS DEMÁS.
La mayoría de los que bloggeamos lo hacemos en plan aficionado sin tener ningún emolumento directo por nuestra actividad. De todas formas, da coraje que alguien se “apropie” de nuestras palabras y las publique como suyas en la red. Antiguamente, esta actividad que denomino “piratería intelectual de baja gama”, era difícil de detectar. Con la potencia de los actuales buscadores, en un simple click, podemos comprobar si tras nosotros hay un pirata mental. En efecto, copiad una línea de un artículo de vuestro blog, la introducís en el cuadro de búsqueda de Google y si os encontráis a vosotros mismos, fenomenal. Pero, ¿y si aparece, textualmente, esa línea en otro blog? Habréis localizado al “genio de las palabras”.
Del mismo modo, si dudáis de que un blogger es original y que se limita a copiar textos que encuentra en la red para fabricar sus posts, pues ya sabéis cómo comprobar si así lo hace. Puedo deciros que “al perla” del que al principio os hablé le “crackearon” el blog.
Cuando he visto un artículo interesantísimo en la red y he querido compartirlo con mis lectores/as he seguido dos caminos:
- Hago mención al tema y pongo un enlace.
- Copio el texto y nombro al autor.
De igual modo ocurre con las imágenes. Reconozco que en mis comienzos, desconocedor de la ética en la red, ponía imágenes de terceras personas (sin descargarlas en mi ordenador) mediante enlaces.
Como vamos aprendiendo, largo tiempo hace que tengo la costumbre de que si uso una imagen, procuro que el autor dé ese permiso de uso y además indico quién es el propietario.
Por ello, recurro a FLICKR Creative Commons, en donde encuentras más de 10 millones de imágenes que puedes usar legalmente mencionando el autor. Como habréis comprobado, también en mi blog están los símbolos de Creative Commons que indican que los contenidos de este blog están bajo dicha licencia. No es que sirva de mucho, pero al menos adviertes al “fotocopiador” que está incurriendo en algo ilícito.
Pues, ya lo saben, si quieren ser respetados, RESPETEN A LOS DEMÁS.






