Hubo una época en que se puso de moda eso de correr. Eran poquísimos los aficionados y aficionadas a la velocidad pero ésta se impuso poco a poco hasta convertirse en algo demasiado habitual.
Actualmente esta moda ha decaído y ya son pocos los que tienen esa afición de correr. ¡No, no estoy desvariando! No me refiero a correr por las pistas de atletismo, caminos y carreteras. Hablo de correr con el automóvil a grandes velocidades.
Todos sabemos de la peligrosidad de marchar con el automóvil a una velocidad inadecuada. Se acerca la época de vacaciones y serán millones los desplazamientos de automóviles por el país. Dejémosnos de velocidades y seamos más prudentes.
Eso sí, cuando lleguemos a nuestro punto de destino, sacaremos las zapatillas y ahí es el mejor momento en el que podemos dar rienda suelta a marchar a toda la velocidad que podamos o nos plazca. Os espero a finales del verano.
Actualmente esta moda ha decaído y ya son pocos los que tienen esa afición de correr. ¡No, no estoy desvariando! No me refiero a correr por las pistas de atletismo, caminos y carreteras. Hablo de correr con el automóvil a grandes velocidades.
Todos sabemos de la peligrosidad de marchar con el automóvil a una velocidad inadecuada. Se acerca la época de vacaciones y serán millones los desplazamientos de automóviles por el país. Dejémosnos de velocidades y seamos más prudentes.
Eso sí, cuando lleguemos a nuestro punto de destino, sacaremos las zapatillas y ahí es el mejor momento en el que podemos dar rienda suelta a marchar a toda la velocidad que podamos o nos plazca. Os espero a finales del verano.
Os dejo el enlace a un blog interesante relacionado con el tema.







