El domingo volví a competir de nuevo, esta vez en Albolote en una carrera de 10.000 metros, a 4 kilómetros de mi casa de Granada. Como ya os conté, mis mejores pronósticos rondaban los 46:40 y los peores los 50:00 salvo retirada, que siempre puede ocurrir por diferentes motivos.
El viernes previo hice un entrenamiento progresivo de 8 km comenzando a 5:00 hasta llegar a 4:40, aumentando la velocidad en 5 segundos cada kilómetro. No pude continuar con este ritmo pues notaba bastante agotamiento. Me tomé un kilómetro de respiro a 5:00 y ataqué un nuevo kilómetro a todo ritmo, haciéndolo en 4:23 y finalizando exhausto. Por tanto, mi convencimiento de la marca a conseguir se reafirmaba.
El día de la carrera me levanté con buenas sensaciones y “con ganas”. Recordé las palabras que algún día me dijo un tal Félix, más veterano aún que yo: “LAS CARRERAS, SON LAS CARRERAS”.
Llegué al estadio de Albolote a las diez y pude charlar con compañeros de carreras como mi paisano de Lacalahorra, Alberto, que me indicó que en lugar de hacer los 10 km continuaría con una vuelta más de 5 km pues está preparando una media maratón de la provincia de Murcia. ¡Qué buena forma tiene y qué alto deja el pabellón de nuestro pueblo allá donde va!
Más tarde pude saludar a varios integrantes de Las Verdes, que venían en “plan paseo” pues tienen las miras puestas en la Maratón de Sevilla para el próximo domingo.
La mañana había amanecido soleada y tenía la duda de si optar por manga y mallas largas o cortas. Por lo friolero que soy, porque tengo menos grasas que un chanquete en un campo de concentración, opté por ropa larga, de lo cual me alegré después pues la mañana estaba fresquita. Poco más tarde de las 11 de la mañana se dio el disparo de salida. Desde este momento hasta que pasamos por el arco transcurrieron más de 30 segundos. Cuando habíamos recorrido sólo 100 metros ya nos llevaba la cabeza de carrera 200 metros de ventaja. Fui siguiendo el rastro de Las Verdes que venían esta vez camufladas de color rojo pues habían dejado en casa el hacha de guerra.
Zigzagueando fuimos adelantando a más de un centenar de corredores durante el primer kilómetro. Vi que podía mantener un ritmo aún más fuerte y apreté un poco a sabiendas de que mis iniciales liebres me adelantarían con posterioridad. Hasta el kilómetro 3 mantuvimos un descenso prolongado pero suave. Continué reservando un poco, conocedor de que todo lo que baja, después sube. No me pidáis ejemplos prácticos.
Del 3 al 5 comenzó el ascenso y mantuve el ritmo de mi grupo. Allá por el 4,5 me adelantó José Antonio y por el 5 el grueso de Las Verdes, sintiéndome bastante satisfecho porque, aunque venían de paseo, mi ritmo empezaba a superar los mejores pronósticos.
Del 5 al 8 volvimos a descender y a sufrir pensando en los dos últimos kilómetros. Mis pulsaciones iban un poco altas pero no tanto como normalmente las llevo en carrera. Pero había que reservar pues recordaba el tramo final del año pasado. En el último kilómetro fui adelantado por un grupo de 10 atletas pero no me preocupé por ello porque, cuando no se puede, es tontería forzar más aún.
Cuando yo iba por el kilómetro 7, seguro que Alberto ya había pasado por meta y continuó corriendo otros 5 kilómetros más. Alberto, ¡estás que te sales! Llevas el nombre de Lacalahorra muy alto allá donde te desplazas. ¡Bien!
Entramos en el estadio casi agónicos y pienso en dejarme llevar pues ahora estoy totalmente agotado. Miro mi reloj y veo que me quedan unos 250 metros y 50 segundos para que el bárbaro pronóstico de Carlitros se cumpliese. Hago mis cálculos (siempre tengo esa manía en carrera) y tengo que ir a ritmo de 3’20 el kilómetro ese tramo. Sufro con una respiración entrecortadísima y unas pulsaciones muy elevadas. Me sigue un corredor soplándome en el cogote y esto me anima aún más a darlo todo. Estamos en meta y el tiempo ha sido: 44:59. Carlitros pasa a ser de ahora en adelante mi vidente particular. Por un segundo no lo voy a dejar por mentiroso.
Os dejo los parciales:
Km Tiempo Acumulado Pulsaciones medias Perfil
1 y 2 -- 8:50 ----- 8:50 --------- 170 ------ Llano + Descenso
3 ------ 4:16 ---- 13:06 --------- 172 ------ Descenso + Llano
4 ------ 4:34 ---- 17:40 --------- 174 ------ Llano + Ascenso
5 ------ 4:40 ---- 22:20 -------- 175 ---------- Ascenso
6 ------ 4:28 ---- 26:48 --------- 176 ------- Llano + Descenso
7 ------ 4:17 ---- 31:05 --------- 174 ---------- Descenso
8 ------ 4:26 ---- 35:32 --------- 177 ------- Descenso + Llano
9 ------ 4:34 ---- 40:15 -------- 179 ------- Llano + Ascenso
10 ---- 4:44 ---- 44:59 --------- 180 -------- Ascenso + Llano
Pulsaciones medias de la carrera: 178
Pulsaciones máximas (al final): 184
Media por kilómetro: 4’30
Clasificación final: 254 de 660 llegados
Clasificación veterano C: 25 de 74 llegados
Aunque he sufrido muchísimo, he notado que mi cuerpo ha respondido estupendamente sin dolores y sin sensación de falta de fuerzas en los músculos. A la media hora no me encuentro cansadísimo como en otras ocasiones. Además compruebo que Rebeca, la mujer de David, me ha enviado al móvil un mensaje de ánimo el cual agradezco de todo corazón.
Consulta las clasificaciones en este enlace.
Tras la carrera, recogida de bolsa de corredor y fotos con los que coincidimos en eventos de este tipo, además de cambios de impresión sobre mi lamentable estado que empieza a mejorar lentamente, objetivos del personal cara a la Maratón de Sevilla…
No me quedo a tomar unas cervezas pues nos esperan unos amigos en su casa para compartir un almuerzo en el que lo pasamos genial con las típicas risas que se suceden en estas ocasiones. Algunos cogen un folio y empiezan a anotar fechas programando “actividades gástrico-culturales”. ¡Pánico me da nada más que de pensarlo! Tenemos el calendario ocupado durante los fines de semana hasta casi finales de mayo.
Todos éstos son los y las "individuos" que ya me están estresando para los próximos fines de semana de varios meses. Espero que me dejen algunos "huecos" para ir a alguna carrera.
En fin, un día estupendo en todos los sentidos que confirma un poco que empezamos a despegar y esperemos que definitivamente.
El viernes previo hice un entrenamiento progresivo de 8 km comenzando a 5:00 hasta llegar a 4:40, aumentando la velocidad en 5 segundos cada kilómetro. No pude continuar con este ritmo pues notaba bastante agotamiento. Me tomé un kilómetro de respiro a 5:00 y ataqué un nuevo kilómetro a todo ritmo, haciéndolo en 4:23 y finalizando exhausto. Por tanto, mi convencimiento de la marca a conseguir se reafirmaba.
El día de la carrera me levanté con buenas sensaciones y “con ganas”. Recordé las palabras que algún día me dijo un tal Félix, más veterano aún que yo: “LAS CARRERAS, SON LAS CARRERAS”.
Llegué al estadio de Albolote a las diez y pude charlar con compañeros de carreras como mi paisano de Lacalahorra, Alberto, que me indicó que en lugar de hacer los 10 km continuaría con una vuelta más de 5 km pues está preparando una media maratón de la provincia de Murcia. ¡Qué buena forma tiene y qué alto deja el pabellón de nuestro pueblo allá donde va!
Más tarde pude saludar a varios integrantes de Las Verdes, que venían en “plan paseo” pues tienen las miras puestas en la Maratón de Sevilla para el próximo domingo.
La mañana había amanecido soleada y tenía la duda de si optar por manga y mallas largas o cortas. Por lo friolero que soy, porque tengo menos grasas que un chanquete en un campo de concentración, opté por ropa larga, de lo cual me alegré después pues la mañana estaba fresquita. Poco más tarde de las 11 de la mañana se dio el disparo de salida. Desde este momento hasta que pasamos por el arco transcurrieron más de 30 segundos. Cuando habíamos recorrido sólo 100 metros ya nos llevaba la cabeza de carrera 200 metros de ventaja. Fui siguiendo el rastro de Las Verdes que venían esta vez camufladas de color rojo pues habían dejado en casa el hacha de guerra.
Zigzagueando fuimos adelantando a más de un centenar de corredores durante el primer kilómetro. Vi que podía mantener un ritmo aún más fuerte y apreté un poco a sabiendas de que mis iniciales liebres me adelantarían con posterioridad. Hasta el kilómetro 3 mantuvimos un descenso prolongado pero suave. Continué reservando un poco, conocedor de que todo lo que baja, después sube. No me pidáis ejemplos prácticos.
Del 3 al 5 comenzó el ascenso y mantuve el ritmo de mi grupo. Allá por el 4,5 me adelantó José Antonio y por el 5 el grueso de Las Verdes, sintiéndome bastante satisfecho porque, aunque venían de paseo, mi ritmo empezaba a superar los mejores pronósticos.
Del 5 al 8 volvimos a descender y a sufrir pensando en los dos últimos kilómetros. Mis pulsaciones iban un poco altas pero no tanto como normalmente las llevo en carrera. Pero había que reservar pues recordaba el tramo final del año pasado. En el último kilómetro fui adelantado por un grupo de 10 atletas pero no me preocupé por ello porque, cuando no se puede, es tontería forzar más aún.
Entramos en el estadio casi agónicos y pienso en dejarme llevar pues ahora estoy totalmente agotado. Miro mi reloj y veo que me quedan unos 250 metros y 50 segundos para que el bárbaro pronóstico de Carlitros se cumpliese. Hago mis cálculos (siempre tengo esa manía en carrera) y tengo que ir a ritmo de 3’20 el kilómetro ese tramo. Sufro con una respiración entrecortadísima y unas pulsaciones muy elevadas. Me sigue un corredor soplándome en el cogote y esto me anima aún más a darlo todo. Estamos en meta y el tiempo ha sido: 44:59. Carlitros pasa a ser de ahora en adelante mi vidente particular. Por un segundo no lo voy a dejar por mentiroso.
Os dejo los parciales:
Km Tiempo Acumulado Pulsaciones medias Perfil
1 y 2 -- 8:50 ----- 8:50 --------- 170 ------ Llano + Descenso
3 ------ 4:16 ---- 13:06 --------- 172 ------ Descenso + Llano
4 ------ 4:34 ---- 17:40 --------- 174 ------ Llano + Ascenso
5 ------ 4:40 ---- 22:20 -------- 175 ---------- Ascenso
6 ------ 4:28 ---- 26:48 --------- 176 ------- Llano + Descenso
7 ------ 4:17 ---- 31:05 --------- 174 ---------- Descenso
8 ------ 4:26 ---- 35:32 --------- 177 ------- Descenso + Llano
9 ------ 4:34 ---- 40:15 -------- 179 ------- Llano + Ascenso
10 ---- 4:44 ---- 44:59 --------- 180 -------- Ascenso + Llano
Pulsaciones medias de la carrera: 178
Pulsaciones máximas (al final): 184
Media por kilómetro: 4’30
Clasificación final: 254 de 660 llegados
Clasificación veterano C: 25 de 74 llegados
Aunque he sufrido muchísimo, he notado que mi cuerpo ha respondido estupendamente sin dolores y sin sensación de falta de fuerzas en los músculos. A la media hora no me encuentro cansadísimo como en otras ocasiones. Además compruebo que Rebeca, la mujer de David, me ha enviado al móvil un mensaje de ánimo el cual agradezco de todo corazón.
Consulta las clasificaciones en este enlace.
Tras la carrera, recogida de bolsa de corredor y fotos con los que coincidimos en eventos de este tipo, además de cambios de impresión sobre mi lamentable estado que empieza a mejorar lentamente, objetivos del personal cara a la Maratón de Sevilla…
No me quedo a tomar unas cervezas pues nos esperan unos amigos en su casa para compartir un almuerzo en el que lo pasamos genial con las típicas risas que se suceden en estas ocasiones. Algunos cogen un folio y empiezan a anotar fechas programando “actividades gástrico-culturales”. ¡Pánico me da nada más que de pensarlo! Tenemos el calendario ocupado durante los fines de semana hasta casi finales de mayo.
En fin, un día estupendo en todos los sentidos que confirma un poco que empezamos a despegar y esperemos que definitivamente.






