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jueves, 14 de enero de 2010

¡VAYA PAR!


(Imagen de "Luis Lastra Cid")

En nuestro diccionario hay palabras que son un tanto malsonantes aunque lo son simplemente por ser parónimas de otras (suenan de forma parecida). Una de estas palabras es “esputo” y un día se me vino a la cabeza que algún día tendría que hacer un post en el que la incluyese ya que al no ser un taco propiamente dicho, blogger no me borraría dicho artículo. Como ya se ha dado la circunstancia necesaria, allá vamos.

La ola de frío se dejó pasar por la península la semana pasada. Una noche, decidí salir a correr cubierto con un gorro con unas pintas de esas que podéis imaginar. Al finalizar el entrenamiento, las vías respiratorias estaban tan cargadas por la falta de práctica que, mientras estiraba, no tuve más remedio que lanzar algún que otro esputo acompañado de una tos que no había quién la detuviese.

Otro “pintas” que pasaba andando por allí, al verme con las manos apoyadas sobre un banco y la cabeza inclinada mirando al suelo, se aventuró a soltarme:

- Compae, ¡el tabaco!

Como el gorro me tapaba los oídos, no llegué a oír bien en primera instancia y pregunté:

- ¿Qué?

- ¿Tú fumas? –me lanzó, mientras seguía caminando.

- ¡Corro! –le contesté con un monosílabo pues mi cuerpo no estaba para grandes disertaciones.

Entonces, se detuvo y se volvió hacia mí, como con cara de demostrar bastante empatía, preguntándome de nuevo:

- ¿Porros?

- ¡No, no! ¡Que corro! –temiendo que viniese a venderme alguna sustancia tóxica.

- ¡Ah, vale!

Y continuó su marcha.

Menos mal que no le dije “Estoy lanzando esputos porque el correr después de comer japuta no me apoya nada”. ¿Os imagináis, con la sordera que tenía el tío, lo que habría tenido yo que correr de nuevo?

viernes, 28 de noviembre de 2008

¿ME ESTOY QUEDANDO SORDO?

(Imagen de "Manel")

Cuando llegas a los 40-45 años, adquieres la madurez en eso del sentido común. Pero hay otros sentidos de los que van perdiendo facultades. La vista comienza a fallar. Muchos y muchas de las personas que se encuentran en ese tramo ya tienen que empezar a usar gafas para leer y alejar el periódico más allá de los 40 centímetros para poder entender algo.

A mí no me ha llegado todavía esa fase a tal grado. Sin embargo, con respecto al sentido del oído, no puedo decir lo mismo. Percibo que no oigo bastante bien. A veces tienen que repetirme las cosas más de una vez para enterarme de lo que dicen. ¿Y cuando dan el disparo de salida en una carrera? Me doy cuenta del comienzo porque la gente empieza a moverse.

- Estás enfermo con tanta carrera y esto de Internet –alguien me repite constantemente.

- Por favor, por escrito, que no oigo.

- ¡Es que eres maniático! Estás con tus diversiones en la cabeza y no nos haces ni caso.

- ¿Que soy muy simpático? ¿Que hacen muchas calores y si quiero la cerveza en un gran vaso?

El problema está en que este defecto auditivo parece que es algo relativo.

- ¡Vaya carrera que has hecho! ¡Me encanta lo que escribes en el blog!

¿Ves tú? ¡¡¡Eso lo oigo a la primera!!!

Esto es lo que llaman los psicólogos “DISCRIMINACIÓN AUDITIVA POSITIVA”. Vayáis a pensar que esto se logra con facilidad. ¡Requiere, como toda práctica deportiva, su entrenamiento!

Bueno, dejadme vuestra opinión por escrito… ¡¡¡QUE NO OIGO MUY BIEN!!!

 
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