(Imagen de "M. Angel Herrero")
1.- Quítate la ropa.
2.- Acércate a ella con decisión.
3.- Métela toda dentro.
4.- Tócale los botones.
5.- No te asustes si se mueve mucho. Es normal.
6.- Échale unos polvos.
7.- Sin prisas pero sin pausas.
8.- La agitación final será apoteósica.
9.- Sácala. No es bueno dejarla dentro.
10.- Repite el proceso al menos tres veces por semana.
Un placer que no disfrutaron nuestras abuelas y abuelos.
(Imagen de "Hector Sevillano")
¡Ah! No olvides tenerla conectada a la red eléctrica o no funcionará.







