Rinnnnng, rinnnnnnng, rinnnnnnnnng.
- ¡Sí! ¡Dígame!
- Es usted Gregorio Toribio, ¿verdad? Le llamamos porque por tener la tarjeta del hipermercado %&%·"!, le felicito y le ha correspondido el que le puedan asesorar en temas jurídicos desde el gabinete )((&%/() por el módico precio de 70€ al año.
- Gracias, pero no me interesa.
- El tener este servicio le permite, sin moverse desde su casa, consultar a un abogado bla bla bla... bla...
Le dejamos un minuto de cortesía.....
- Perdone, le he dicho que no me interesa.
- ¿Cómo que no le interesa? Bla, bla, bla....
- Mire, yo tengo abogados en la familia y no necesito ese servicio. Además, estoy ahora muy ocupado y le he dicho que no me interesa.
- ¡Ah, entonces le llamo en otro momento cuando tenga usted tiempo!
- No se moleste porque en otro momento tampoco me va a interesar.
- Pero usted debería tener en cuenta....
Uno tiene su paciencia pero cuando estás enfrascado en tan complejo menester, asocias inmediatamente a estos comerciales con los spammers de Twitter. Para estos, basta con bloquearlos así pulsando de esa manera y se acabó la conversación.
Hay que ser educado pero, para los pesadísimos comerciales que no atienden a razones, usando el teléfono no hay más remedio que pulsar este otro botón.






