
(Panorámica desde Calar Alto)
Es mañana del domingo “postblogruralinternauta”, saludo a mi hija antes de irnos de jornada dominical social y le cuento lo que “aluciné el día anterior”.
Un poco medio adormilado, salgo de casa con Mari Carmen, mi mujer, y vamos a la cita. Nos dirigimos desde Fiñana hasta Gérgal y tomamos una carretera que sube a Calar Alto en la que están todavía escritos los nombres de grandes figuras del ciclismo. ¿Cómo es posible que a tan sólo una hora de camino nunca hayamos visitado esta cumbre? Hacemos un “break” con nuestros coches y tomamos fotos del Observatorio y del paisaje. ¡¡¡Impresionante!!! Nos vamos emocionando con la flora que encontramos a nuestro paso y los colegas disfrutan lo más grande con sus cámaras. A la media hora nos sorprende una granizada de aupa pero no puedo perder una toma de la comarca de Nacimiento desde la cima. Al final, sin proponérmelo he tenido que correr más de un kilómetro para no ser aporreado por esta lluvia de garbanzos blancos.

(Observatorio de Calar Alto)
Otros 30 kilómetros por carreteras sinuosas y Bacares está ante nuestra vista. Un pueblecito flanqueado por montañas.
En un Cortijo (al que yo no llamaría así, ni mucho menos), nos reciben Juan y María José anfitriones como nadie. Platos suculentos llenan nuestros estómagos que ya comenzaban a organizarse en una improvisada orquesta.

(Una maruja sobre las rocas, como "las locas")
Y el colmo de los colmos. Resulta que conozco a Manolo Gavilán García, maestro y socio del club Los trotanoches, que termina de correr hace poco los 101 km de Ronda, con 56 años. ¡¡¡A descubrirse!!! Le cuento que venimos en coche desde Fiñana hasta Bacares (60 km) y llego molido… Me dice que me busque una maratón y me acompaña a mi ritmo para que la termine (Manolo es una máquina: lleva un ritmo de Media Maratón inferior a los 4:00). Y además me mete prisa porque la vida del corredor se va acortando con la edad. ¡¡¡Qué viejos que vamos siendo!!!
Tras la comida, unos se van a tirar fotos, otros hablan de negocios y salen a ver si despeja el cielo… Se va reduciendo el círculo de los 24 que hemos estado y nos quedamos cuatro mujeres y yo. Sentía un poco cargados los músculos y he querido sentarme un rato para descansar. Si lo normal es que en las reuniones ellos se juntan con ellos y ellas con ellas… ¿Qué pinto yo en este grupo? Pues no sé, una maruja, blogdebacares, unamamiblogosférica, mcrueda (mi mujer) y gregoriotoribio (quien aquí “susescribe”). Eso de Dios los cría y ellos se juntan, ¿a quién se le ocurrió? Y resulta que todos nos conocíamos antes de ser bloggers. Estando los cinco, sin nadie a menos de 20 metros, hablamos de lo normal (ya sabéis): de cómo va la bolsa, qué tiempo más raro en mayo, ¿has hecho ya la declaración?....
Vuelta a casa y me dice mi hija por primera vez en su vida:
- ¡¡¡Papá, eres un friki!!!
- Hija, ¿cómo se te ocurre decirme….? ¡¡¡LLEVAS RAZÓN!!! Soy un friki. ¿Y si en el próximo entrenamiento que haga montaña me llevo la PDA con el GPS, entonces seré un FRIKIRREDOR?