Cuaversículos y cuaversículas:
Bienvenidos a la cita de las 8 de la mañana de los miércoles en el “rincón poético”, si es que se le puede llamar así, atendiendo a esa convocatoria del maestro de las palabras, el amigo Jesús Lens. Mi entrega de la semana pasada versó sobre una de mis aficiones: Internet. Hoy la dedicamos a esa otra sana actividad: el correr. Nos vamos ahora, para variar, por CUARTETAS:
Enmascararemos este POST
con el de las 9 de la mañana,
para evitar males mayores
y posibles consecuencias,
entre la comunidad internauta
que por las redes navega
y que entra en esta bitácora.
Cinco años; hace cinco,
que empecé aquella locura,
de esforzarme con ahínco,
por correr con gran soltura.
Entrenar en solitario,
en variadas ocasiones,
unas gozo, otras calvario,
con distintas sensaciones.
De familia algún lamento,
rayos, truenos y tormentas,
lluvia, frío, nieve y viento,
produjeron buenas rentas.
Cual hormiga laboriosa,
empeñada en su misión,
fue una cosa muy hermosa,
mantener esta afición.
Traspasar esa barrera
de hacer sólo entrenamiento,
y apuntarme a una carrera,
por eso, no me arrepiento.
Es objetivo común,
imitar a una gacela,
y si no empezaste aún,
¿a qué esperas? ¡vamos, vuela!
que empecé aquella locura,
de esforzarme con ahínco,
por correr con gran soltura.
Entrenar en solitario,
en variadas ocasiones,
unas gozo, otras calvario,
con distintas sensaciones.
De familia algún lamento,
rayos, truenos y tormentas,
lluvia, frío, nieve y viento,
produjeron buenas rentas.
Cual hormiga laboriosa,
empeñada en su misión,
fue una cosa muy hermosa,
mantener esta afición.
Traspasar esa barrera
de hacer sólo entrenamiento,
y apuntarme a una carrera,
por eso, no me arrepiento.
Es objetivo común,
imitar a una gacela,
y si no empezaste aún,
¿a qué esperas? ¡vamos, vuela!
(Gregorio Toribio, el blogredor)
Enmascararemos este POST
con el de las 9 de la mañana,
para evitar males mayores
y posibles consecuencias,
entre la comunidad internauta
que por las redes navega
y que entra en esta bitácora.






