Con 46 años cumplidos hoy, día 6 de octubre, hay una gran probabilidad de que estemos más cerca del final que del principio. No me refiero a los años de entrenamiento y carreras pues en ese sentido espero estar en los comienzos. Estoy hablando de ese largo camino llamado VIDA.
La vida media del español varón está cercana a los 85 años. Por tanto nos queda por recorrer menos de lo que ya hemos pasado. ¿Cómo serán nuestros últimos años de vida? Enfermedades que antes eran bastante raras o poco comunes como el Alzheimer son cada vez más frecuentes por ese aumento de la longevidad.
Casi todos coincidiréis conmigo en que preferimos permanecer el mayor tiempo posible en nuestra casa mientras seamos capaces de valernos por nosotros mismos. Pero nuestro destino final no está en nuestras manos, no depende de nosotros ni tenemos el poder de parar el reloj en el momento que más nos gustase.
Los de mi generación tenemos las ideas bastante claras: una vez que no seamos autosuficientes nos iremos a una residencia. Nuestra posible enfermedad puede crear problemas familiares de gran calado a nuestros hijos y nietos. En las residencias quizás no recibamos el cariño familiar pero sí el profesional médico, fisio, etc.
Ahora bien, hay una cosa que quiero ante todo:
¡¡¡¡QUE EN LA RESIDENCIA HAYA WIFI!!!!
La vida media del español varón está cercana a los 85 años. Por tanto nos queda por recorrer menos de lo que ya hemos pasado. ¿Cómo serán nuestros últimos años de vida? Enfermedades que antes eran bastante raras o poco comunes como el Alzheimer son cada vez más frecuentes por ese aumento de la longevidad.
Casi todos coincidiréis conmigo en que preferimos permanecer el mayor tiempo posible en nuestra casa mientras seamos capaces de valernos por nosotros mismos. Pero nuestro destino final no está en nuestras manos, no depende de nosotros ni tenemos el poder de parar el reloj en el momento que más nos gustase.
Los de mi generación tenemos las ideas bastante claras: una vez que no seamos autosuficientes nos iremos a una residencia. Nuestra posible enfermedad puede crear problemas familiares de gran calado a nuestros hijos y nietos. En las residencias quizás no recibamos el cariño familiar pero sí el profesional médico, fisio, etc.
Ahora bien, hay una cosa que quiero ante todo:
¡¡¡¡QUE EN LA RESIDENCIA HAYA WIFI!!!!






