Como la mayoría de vosotros y vosotras sabréis, hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, conocido hace pocos años como Día Internacional de la Mujer Trabajadora y no he querido pasar por alto dicho acontecimiento.
El ser humano habita nuestro planeta desde hace más de 2 millones de años. Desde sus inicios, hombres y mujeres pasaron de un simple instinto de supervivencia a un “trabajo” cotidiano. Los roles estuvieron claramente diferenciados: el hombre se dedicaba a la caza y recolección y la mujer al cuidado de la prole, recolección y cuidado del “hogar”.
Como todo ser viviente, el ser humano fue evolucionando y también lo hizo en sus actividades, a lo largo de cientos de miles de años. Cuando la época de nomadismo (cambios constantes de lugar en busca de alimento) se tornó en sedentarismo (establecimiento perenne por largos períodos de tiempo en un lugar), dichas actividades también se modificaron: el hombre ahora se dedicó a la agricultura, a la fabricación de herramientas, al cuidado del ganado… y la mujer tuvo una mayor actividad por adecentar aún más su vivienda, mayor elaboración de la comida, participación en la agricultura, cuidado de sus descendientes…
Pues de esos millones de años de la historia del ser humano, tenemos la SUERTE de estar viviendo el mayor y mejor CAMBIO de nuestra especie:
Hasta no hace muchas décadas, el hombre se consideraba a sí mismo un ser superior a la mujer en todos los aspectos de la vida. Ocupaba los mejores puestos de trabajo, era servido y atendido por la mujer en todos sus deseos, gobernaba en la política, entraba y salía de casa sin dar explicaciones, tomaba las decisiones importantes en todos los ámbitos… En definitiva, para entendernos, ¡era el rey del hogar y de la sociedad! La mujer era su sombra, quedando siempre en segundo plano.
Aunque no se ha conseguido la evolución total, estamos poco a poco llegando al punto culminante: hombres y mujeres en la misma escala.
La mujer ha empezado a trabajar fuera de casa, ocupa puestos importantes en empresas, participa activamente en la política, toma decisiones críticas en distintos ámbitos… En la mayoría de las sociedades tiene ya los mismos derechos y deberes que el hombre.
Hoy he participado en una carrera en Loja y, aunque este POST está programado hace algunos días, seguramente he quedado detrás de varias mujeres. Es para mí una gran satisfacción el ver que gracias a su esfuerzo y dedicación la mujer puede ganar al hombre incluso corriendo si así se lo propone.
Hombres y mujeres estamos llamados a entendernos y a convivir en condiciones de igualdad. Yo quiero extenderlo a la totalidad de las mujeres, puesto que aquellas que no realizan actividad laboral fuera del hogar sí que trabajan en sus casas en una labor mucho más dura, con jornadas mayores de 8 horas, sin percibir salario por ello y sin el reconocimiento, en la mayoría de los casos, ni de su propia familia de esta “esclava” dedicación.
Todos estamos llamados a acelerar esta evolución: políticos que desarrollen leyes igualitarias; jueces que castiguen actitudes discriminatorias; educadores que enseñemos en la coeducación; padres y madres que eduquen a sus hijos e hijas con iguales valores, responsabilidades y privilegios; y, en general, PERSONAS que DESAPROBEMOS cualquier actitud machista.
Hoy me he puesto serio porque mi madre fue maestra, mis abuelas trabajaron en una tienda y en el campo, mi mujer es maestra, mis tías son maestras, mi hermana es maestra, mis primas maestras, farmacéuticas,… Todas las féminas que me rodean han trabajado o trabajan fuera del hogar.
Fui educado desde mi infancia bajo un punto de vista igualitario, comencé a cocinar desde pequeño por razones familiares, nunca he tenido en mi casa privilegios sobre mi hermana,…
Actualmente cocino, hago las compras, tiendo algunas lavadoras, pongo y quito la mesa… Intento repartir el trabajo al 50 por ciento con mi mujer (aunque alguna discusión que otra cae sobre el tema).
Perdonad por este LADRILLAZO que hoy he soltado pero no soporto ver y oír lo que actualmente aún perdura. Aunque bromeamos con la diferencia entre hombres y mujeres, yo cada vez lo voy haciendo menos y cuando así ocurre es con todo el cariño del mundo: nací de una mujer y decidí compartir mi vida con otra. ¿Hay algo más importante en este mundo que LA MUJER?
P.D.: aunque no viene a cuento, una MUJER llamada Nefer en la red, ha propuesto para el próximo día 15 de marzo que los bloggers que así lo deseemos publiquemos un post titulado BABYPOST en el que pongamos una fotografía de cuando éramos más pequeños (de edad) que ahora (porque no he ganado mucho en estatura). Lo digo para dar un cierto margen de tiempo por si alguien se une a la causa.
El ser humano habita nuestro planeta desde hace más de 2 millones de años. Desde sus inicios, hombres y mujeres pasaron de un simple instinto de supervivencia a un “trabajo” cotidiano. Los roles estuvieron claramente diferenciados: el hombre se dedicaba a la caza y recolección y la mujer al cuidado de la prole, recolección y cuidado del “hogar”.
Como todo ser viviente, el ser humano fue evolucionando y también lo hizo en sus actividades, a lo largo de cientos de miles de años. Cuando la época de nomadismo (cambios constantes de lugar en busca de alimento) se tornó en sedentarismo (establecimiento perenne por largos períodos de tiempo en un lugar), dichas actividades también se modificaron: el hombre ahora se dedicó a la agricultura, a la fabricación de herramientas, al cuidado del ganado… y la mujer tuvo una mayor actividad por adecentar aún más su vivienda, mayor elaboración de la comida, participación en la agricultura, cuidado de sus descendientes…
Pues de esos millones de años de la historia del ser humano, tenemos la SUERTE de estar viviendo el mayor y mejor CAMBIO de nuestra especie:
Hasta no hace muchas décadas, el hombre se consideraba a sí mismo un ser superior a la mujer en todos los aspectos de la vida. Ocupaba los mejores puestos de trabajo, era servido y atendido por la mujer en todos sus deseos, gobernaba en la política, entraba y salía de casa sin dar explicaciones, tomaba las decisiones importantes en todos los ámbitos… En definitiva, para entendernos, ¡era el rey del hogar y de la sociedad! La mujer era su sombra, quedando siempre en segundo plano.
Aunque no se ha conseguido la evolución total, estamos poco a poco llegando al punto culminante: hombres y mujeres en la misma escala.
La mujer ha empezado a trabajar fuera de casa, ocupa puestos importantes en empresas, participa activamente en la política, toma decisiones críticas en distintos ámbitos… En la mayoría de las sociedades tiene ya los mismos derechos y deberes que el hombre.
Hoy he participado en una carrera en Loja y, aunque este POST está programado hace algunos días, seguramente he quedado detrás de varias mujeres. Es para mí una gran satisfacción el ver que gracias a su esfuerzo y dedicación la mujer puede ganar al hombre incluso corriendo si así se lo propone.
Hombres y mujeres estamos llamados a entendernos y a convivir en condiciones de igualdad. Yo quiero extenderlo a la totalidad de las mujeres, puesto que aquellas que no realizan actividad laboral fuera del hogar sí que trabajan en sus casas en una labor mucho más dura, con jornadas mayores de 8 horas, sin percibir salario por ello y sin el reconocimiento, en la mayoría de los casos, ni de su propia familia de esta “esclava” dedicación.
Todos estamos llamados a acelerar esta evolución: políticos que desarrollen leyes igualitarias; jueces que castiguen actitudes discriminatorias; educadores que enseñemos en la coeducación; padres y madres que eduquen a sus hijos e hijas con iguales valores, responsabilidades y privilegios; y, en general, PERSONAS que DESAPROBEMOS cualquier actitud machista.
Hoy me he puesto serio porque mi madre fue maestra, mis abuelas trabajaron en una tienda y en el campo, mi mujer es maestra, mis tías son maestras, mi hermana es maestra, mis primas maestras, farmacéuticas,… Todas las féminas que me rodean han trabajado o trabajan fuera del hogar.
Fui educado desde mi infancia bajo un punto de vista igualitario, comencé a cocinar desde pequeño por razones familiares, nunca he tenido en mi casa privilegios sobre mi hermana,…
Actualmente cocino, hago las compras, tiendo algunas lavadoras, pongo y quito la mesa… Intento repartir el trabajo al 50 por ciento con mi mujer (aunque alguna discusión que otra cae sobre el tema).
Perdonad por este LADRILLAZO que hoy he soltado pero no soporto ver y oír lo que actualmente aún perdura. Aunque bromeamos con la diferencia entre hombres y mujeres, yo cada vez lo voy haciendo menos y cuando así ocurre es con todo el cariño del mundo: nací de una mujer y decidí compartir mi vida con otra. ¿Hay algo más importante en este mundo que LA MUJER?
P.D.: aunque no viene a cuento, una MUJER llamada Nefer en la red, ha propuesto para el próximo día 15 de marzo que los bloggers que así lo deseemos publiquemos un post titulado BABYPOST en el que pongamos una fotografía de cuando éramos más pequeños (de edad) que ahora (porque no he ganado mucho en estatura). Lo digo para dar un cierto margen de tiempo por si alguien se une a la causa.
¡¡¡TENED FELIZ DÍA DE LA MUJER!!!







