Un día os conté que mis dos palabras preferidas son: AHORA MISMO. Hoy nos dedicaremos a la versión opuesta, a mis palabras odiadas, aquellas por las que empiezo a temblar: “VAMOS A”.
Cuando un amigo comienza una frase con las palabras VAMOS A, algo bueno se avecina: VAMOS A correr un rato, VAMOS A tomar unas cervezas, VAMOS A jugar al tenis… Pero esas maravillosas palabras, puestas en boca de tu mujer, son la mecha que enciende un estado cataléptico. Nada bueno, normalmente, sigue a estas malditas palabras.
Grego, VAMOS A subir la bombona…. Significa: Grego, sube la bombona. VAMOS A hacer una paella… ¡Haz una paella! VAMOS A coger unas pocas cerezas… Significa: estaremos por lo menos tres horas recogiendo cerezas. Son pequeños detalles, que empiezan a complicarse:
VAMOS A ordenar tu mesa.
¡¡Pero VAMOS A ver!! ¿Qué te ha hecho mi mesa? VAMOS A ordenar tu mesa, supone que todo aquello que estaba colocado “ordenadamente desordenado” pasará a estar ordenado, de modo que no podrás encontrar nada.
VAMOS A pintar los bajos de esa pared.
Esta nueva aventura a la que se lanza la mujer, supone poner patas arriba la casa, dándole dos manos de pintura a cada una de las dependencias.
Pero, viendo lo que le pasó a un colega mío, me conformo con lo que tengo. Le dice su mujer:
- VAMOS A tener que cambiar ese enchufe porque está roto.
Lo cambiaron, pintaron la pared en la que estaba, cambiaron una ventana, quitaron un tabique, pusieron otro, cambiaron todas las puertas, quitaron la bañera, pusieron una ducha, remodelaron la cocina, reestructuraron el salón, decidieron poner doble acristalamiento, pusieron puerta blindada, pintaron la casa entera de colorines…
Coincidiendo con esos hechos, ha sido la única vez que me he dejado barba en toda mi vida. Siempre me afeito con máquina eléctrica. ¿Os imagináis que en un momento determinado, falla el enchufe, llega mi mujer, se da cuenta y dice….?
- Grego, VAMOS A….
Cuando un amigo comienza una frase con las palabras VAMOS A, algo bueno se avecina: VAMOS A correr un rato, VAMOS A tomar unas cervezas, VAMOS A jugar al tenis… Pero esas maravillosas palabras, puestas en boca de tu mujer, son la mecha que enciende un estado cataléptico. Nada bueno, normalmente, sigue a estas malditas palabras.
Grego, VAMOS A subir la bombona…. Significa: Grego, sube la bombona. VAMOS A hacer una paella… ¡Haz una paella! VAMOS A coger unas pocas cerezas… Significa: estaremos por lo menos tres horas recogiendo cerezas. Son pequeños detalles, que empiezan a complicarse:
VAMOS A ordenar tu mesa.
¡¡Pero VAMOS A ver!! ¿Qué te ha hecho mi mesa? VAMOS A ordenar tu mesa, supone que todo aquello que estaba colocado “ordenadamente desordenado” pasará a estar ordenado, de modo que no podrás encontrar nada.
VAMOS A pintar los bajos de esa pared.
Esta nueva aventura a la que se lanza la mujer, supone poner patas arriba la casa, dándole dos manos de pintura a cada una de las dependencias.
Pero, viendo lo que le pasó a un colega mío, me conformo con lo que tengo. Le dice su mujer:
- VAMOS A tener que cambiar ese enchufe porque está roto.
Lo cambiaron, pintaron la pared en la que estaba, cambiaron una ventana, quitaron un tabique, pusieron otro, cambiaron todas las puertas, quitaron la bañera, pusieron una ducha, remodelaron la cocina, reestructuraron el salón, decidieron poner doble acristalamiento, pusieron puerta blindada, pintaron la casa entera de colorines…
Coincidiendo con esos hechos, ha sido la única vez que me he dejado barba en toda mi vida. Siempre me afeito con máquina eléctrica. ¿Os imagináis que en un momento determinado, falla el enchufe, llega mi mujer, se da cuenta y dice….?
- Grego, VAMOS A….






