
Volveremos en pocos días a la localidad de Santa Fe tras nuestra Ruta de Washington Irving, pero esta vez no en plan turístico sino deportivo. El trazado de esta carrera me encanta pues es totalmente llano y ofrece una buena oportunidad para conseguir una buena marca, claro está, ¡para aquellos que se encuentren en buena forma!

Si el recorrido no varía con respecto al año pasado, se sale de la pista de atletismo, recorriendo 200 metros y se callejea por la ciudad. Una larga avenida de casi un kilómetro de longitud es recorrida en su doble sentido. Tras el de vuelta, se pasa por dos de las cuatro históricas puertas de la ciudad y junto a la Iglesia de la Encarnación.
Se gira a la derecha y se llega a la altura de la pista de atletismo. A partir de ese momento hay que volver a dar una nueva vuelta al itinerario efectuado por las calles y regresar al estadio en el que se recorren tan sólo unos 100 metros. La longitud está bastante bien medida y en esta carrera sí que son 10.000 metros con buena aproximación.
El año pasado tuve la mala fortuna de lesionarme por una rotura de gemelo cuando llevaba exactamente 5 km y estaba marcando un tiempo de alrededor de 20:00, impensable para mí por aquella época y muchísimo menos en la actualidad.
Para los foráneos, una recomendación: no se vayan sin comprar “piononos de Santa Fe”, dulces típicos de esta localidad. La base es bizcocho con crema regado con un jugoso almíbar y cubierto con una capa de crema tostada. ¡¡¡Ya se me está haciendo la boca agua!!! La última vez que compramos una docena, éste sólo pudo comerse 11. Aunque hay distintas pastelerías que ofrecen este delicioso dulce, la auténticamente genuina es “La Ysla”, con sede en la plaza central por la que correremos, fundada por el creador de estos dulces, Ceferino Ysla. Hay otras “sucursales” de esta empresa en Granada capital. Que conste que no voy a comisión.
Dorsal para esta carrera: 841.
Tengo “FE” de encontrarme a Paco, Las Verdes, Alehandro, mis paisanos calahorreños y algunos de mis vecinos/as de fin de semana granadino.

Si el recorrido no varía con respecto al año pasado, se sale de la pista de atletismo, recorriendo 200 metros y se callejea por la ciudad. Una larga avenida de casi un kilómetro de longitud es recorrida en su doble sentido. Tras el de vuelta, se pasa por dos de las cuatro históricas puertas de la ciudad y junto a la Iglesia de la Encarnación.
Se gira a la derecha y se llega a la altura de la pista de atletismo. A partir de ese momento hay que volver a dar una nueva vuelta al itinerario efectuado por las calles y regresar al estadio en el que se recorren tan sólo unos 100 metros. La longitud está bastante bien medida y en esta carrera sí que son 10.000 metros con buena aproximación.
El año pasado tuve la mala fortuna de lesionarme por una rotura de gemelo cuando llevaba exactamente 5 km y estaba marcando un tiempo de alrededor de 20:00, impensable para mí por aquella época y muchísimo menos en la actualidad.
Para los foráneos, una recomendación: no se vayan sin comprar “piononos de Santa Fe”, dulces típicos de esta localidad. La base es bizcocho con crema regado con un jugoso almíbar y cubierto con una capa de crema tostada. ¡¡¡Ya se me está haciendo la boca agua!!! La última vez que compramos una docena, éste sólo pudo comerse 11. Aunque hay distintas pastelerías que ofrecen este delicioso dulce, la auténticamente genuina es “La Ysla”, con sede en la plaza central por la que correremos, fundada por el creador de estos dulces, Ceferino Ysla. Hay otras “sucursales” de esta empresa en Granada capital. Que conste que no voy a comisión.
Dorsal para esta carrera: 841.
Tengo “FE” de encontrarme a Paco, Las Verdes, Alehandro, mis paisanos calahorreños y algunos de mis vecinos/as de fin de semana granadino.
No os voy a decir otra vez que no entreno nada, pero… ¡FE, sí que tenemos!






