En la Plaza de Bib-Rambla,
cuando más aprieta el frío,
una vieja asa castañas
con un mandil descosío.
Mil arrugas en la cara,
un moño en la cabeza,
viejo pantalón de pana,
cuello vuelto en su chaqueta.
Arrimada a su fogón
con manos en los bolsillos
va cantando su pregón
junto a uno de sus hijos:
¡Vamos niños, que se gastan!
¡Compradme un paquetito!
¡Que tengo enfermo en casa,
a mi pobre maridito!
cuando más aprieta el frío,
una vieja asa castañas
con un mandil descosío.
Mil arrugas en la cara,
un moño en la cabeza,
viejo pantalón de pana,
cuello vuelto en su chaqueta.
Arrimada a su fogón
con manos en los bolsillos
va cantando su pregón
junto a uno de sus hijos:
¡Vamos niños, que se gastan!
¡Compradme un paquetito!
¡Que tengo enfermo en casa,
a mi pobre maridito!
(Gregorio Toribio, el Blogredor)







