Quienes usamos regularmente Twitter nos encontramos a diario con la tesitura de ¿Sigo a esta nueva persona o no la sigo? Por la experiencia de más de dos años, he comprobado que aquellos tuiteros que tienen muchos followers son más propensos a ser seguidos que quienes no llegan a tales cifras. Por el contrario, quienes comienzan en Twitter lo tienen bastante difícil para ir despegando poco a poco.
Considero, y creo no equivocarme, que cuando alguien localiza a un tuitero/a con 2 followers no se molesta en seguirlo pues es una persona "no significativa". Pero olvidamos que un follower en potencia puede ser una mina. No por tener alguien muchísimos followers ha de aportarnos algo valioso por necesidad.
Me permito clasificar a las personas que sigo en 3 categorías:
Grandes tuiteros: aquellos que sobrepasan los miles de seguidores y que, potencialmente, son influyentes en Twitter.
Tuiteros medios (entre los que me encuentro): están entre los 100 followers y un par de miles de ellos. Suelen ser más conversacionales pues pueden atender con mayor facilidad a sus seguidores.
Iniciados en Twitter: quienes no llegan al centenar de seguidores.
Evidentemente, esta clasificación sería muy revisable y discutible pues puede haber quienes lleven varios años tuiteando y se limiten a tener un pequeño círculo de amistades.
Como yo recuerdo mis comienzos, suelo hacer "campañas solidarias" cuando localizo a gente que es nueva en la red y trato de animar al resto a que lo sigan para que no se aburran en el intento. Tales campañas las acompaño del hashtag #todostuvimosuncomienzo. Hay algunos docentes que también hicieron campañas denominadas "bautizo20" para traer una nueva persona a Twitter y contribuir a que la red crezca.
Tengo el honor de ser el primer seguidor de bastantes tuiteros y el ser padrino tiene su compensación personal pues algunos me han aportado muchísimo. En el peor de los casos, siempre hay tiempo para dejar de seguir.
Hubo gente importantísima en la Historia que no tuvo amistades pero no por ello dejaron de ser genios. ¿Les damos una oportunidad a quienes ingresan en nuestro TL?







