Se llama Sylvie en la blogosfera y es una incansable aventurera. Ha demostado sobreponerse a cualquier eventualidad en competiciones más que duras y nos ha dado muchísimas alegrías sacando una sonrisa de nuestro rostro.
Ayer leí en su blog que lo cerraba definitivamente. Eso no se puede hacer. Es igual que decidir que no vas a correr más en toda tu vida. Podemos estar en horas bajas, desmotivados, sufriendo una lesión... Pero el verdadero corredor mira hacia el lejano horizonte y ve una pequeña luz que le abre una chispa de esperanza de volver a pisar el asfalto o los caminos.
Un blog no puede cerrarse definitivamente. Se debe decir hasta luego. Puede que sean dos semanas, cinco meses, 7 años... Pero se volverá porque aquí hay una familia a la que se le debe una chispita de alegría y humor.
Sylvie, descansa, tómate tu tiempo, pero que sepas que aquí estaremos esperando a que algún día nos vuelvas a recrear con tus aventuras.
De blogger a blogger. De runner a runner.







