
(Imagen de Enoch)
¿Por qué seremos tan obstinados en no hacer caso a nuestros maestros y maestras? Ya nos enseñaron en clase de Geometría que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Pero parece que ese día estábamos enfermos y faltamos a clase.
¿Por qué recorremos en una carrera 21,095 km, si la salida y la meta están a una distancia de 200 metros?
Podemos pasar dos horas en la cocina preparando el almuerzo, que luego devoraremos en tan sólo diez minutos.
Cuando vas al hipermercado ¿por qué recorremos toda la galería del Departamento de Informática o la zona de Confección de Temporada, si tu intención es comprar una barra de pan?
Tienes que leer un libro de 500 páginas, dedicando una semana, para descubrir que el asesino era el vecino del cuarto, precisamente el que tú habías pensado.
A la hora de pedir un aumento de sueldo al jefe, ¿por qué le decimos… Don Cosme, sabe lo que le ha pasado a mi perro?
No digamos nada si nos referimos al cortejo: cuántos rodeos damos, cuando lo propio sería ir directamente al asunto.
Por cuestión de economía, termino mis 207 palabras esperando algún chafardeo.
No digáis que no tenéis tiempo, ¡QUE NO ME LO CREO!
¿Por qué recorremos en una carrera 21,095 km, si la salida y la meta están a una distancia de 200 metros?
Podemos pasar dos horas en la cocina preparando el almuerzo, que luego devoraremos en tan sólo diez minutos.
Cuando vas al hipermercado ¿por qué recorremos toda la galería del Departamento de Informática o la zona de Confección de Temporada, si tu intención es comprar una barra de pan?
Tienes que leer un libro de 500 páginas, dedicando una semana, para descubrir que el asesino era el vecino del cuarto, precisamente el que tú habías pensado.
A la hora de pedir un aumento de sueldo al jefe, ¿por qué le decimos… Don Cosme, sabe lo que le ha pasado a mi perro?
No digamos nada si nos referimos al cortejo: cuántos rodeos damos, cuando lo propio sería ir directamente al asunto.
Por cuestión de economía, termino mis 207 palabras esperando algún chafardeo.
No digáis que no tenéis tiempo, ¡QUE NO ME LO CREO!






