martes, 27 de octubre de 2009

CARICIAS



(Imagen de "como_un_pez_en_el_agua")

No hay nada más reconfortante, cuando acabas una carrera, que el abrazo de un compañero, un beso de tu amor o una caricia.

Hay gente que acepta de buen agrado las caricias aunque también hay quien se comporta de modo arisco ante esta situación. Mi mujer se queja de que cuando intenta hacerle una caricia a mi hijo, éste suele rechazar tal gesto. Sin embargo, cuando las amigas de mi mujer, de edad madura, le hacen alguna caricia al “niño” de veinte años, las acepta con sumo gusto.

¿Será ésta la aplicación práctica del dicho “la confianza da asco”?


11 comentarios:

SONIA dijo...

No sé por qué, creo que es algo generalizado, pero a ciertas edades a uno le suele dar vergüenza las muestras de afecto de mamá o papá. Aunque las eches de menos toda la vida... Yo sigo reclamando abrazos de mi madre, me gusta, sobre todo por el olor reconocible de la niñez, es muy reconfortante.

Un saludo!

Dani dijo...

Coincido con Sonia, cuando empiezas a darte cuenta de que echas de menos los mimos de tu madre es demasiado tarde, jajajaja.

De todos modos yo soy un sobón (en el buen sentido) me gusta más un abrazo, un beso o un mimo, que a un niño un caramelo... Creo que se transmite mucho cuando hay contacto. En fin, para gustos colores.

Anónimo dijo...

Esto de los niñoa es c´clico. La siguiente fase es de recuperar el afecto, que dejará de dar como vergüenza. Estoy de acuerdo con que el contacto transmite mucho. Siempre se ha dicho que la vista es el sentido más valioso. ¿Qué decir del tacto, que engloba sensaciones como el calorcillo, la caricia, la excitación sexual, el gustirrinín...? Bendito tacto, ¿no?
Rigoletto

joselop44 dijo...

Es eso, a mi me pasaba algo semejante. Con gente con quien tenía menos confianza me aguantaba y hasyta ponía buena cara
Saludos

Quique dijo...

Efectivamente Gregorio, la confianza da asco y en este caso se confirma....

Pero ya se dará cuenta de que no ha caricia más sana y limpia que las tus Papis...

Un saludo
Quique

carla dijo...

Pues va a ser que sí. Son unos "descastaos".

KARLITOS dijo...

Como se notan los genes , yo soy como el primo , no me gustan nada los achuchones , que le vamos a hacer

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Yo me dejo dar caricias, pero por quien me caiga bien claro está. Besos.

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Sonia: somos un poco ariscos (algunos) pero en el fondo tenemos un gran cariño a las personas que nos rodean y lo merecen.

Dani: pues sigue así, que el cariño se demuestra con el roce y nunca mejor dicho.

Rigoletto: lo que pasa es que algunos no tenemos tacto y terminan por aburrirnos para que no toquemos y al final el conTACTO es 0.0 en vez de 2.0

Joselop44: y yo lo sigo haciendo ahora. Eso sí, tengo una distancia de seguridad de 0,5 metros. Quizás algún día haga un post sobre el tema.

Quique: o quizás ya sea demasiado tarde. Esperemos que no. Ya puestos, en vez de un saludo, un abrazo.

Carla: jajajaja. Leyendo tu blog sé de qué me hablas.

Karlitos: y como el tito... Mendel ya lo anunció. Un abrazo (retirao)

Fernando Sánchez: pues que sigas así y disfrutes, que algunos ya perdimos el tren cariñoso.

A79 dijo...

Sí Gregorio, a veces la confianza da asco. Un problema, muy concurrente en el repertorio de la humanidad.

Las caricias han de acogerse a un sentimiento compartido.

Acariciar es un momento muy especial: entre parejas que se aman, entre una madre y el hijo que brotó de su vientre, entre dos amigos durante los buenos -y malos- momentos.
No se me pasa por la cabeza, algo diferente.

Las mejores caricias, las que te regala la vida: la Salud y la Alegría.


Salud. Toni Sagrel.

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

A79: Ojalá la vida nos dé esas caricias que comentas. De momento Salud y Alegría no nos faltan. Esperemos que continúen por mucho tiempo.

Te envío esas dos caricias.

 
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