Hay quienes se quejan por su situación, pero deberían ser más positivos, porque realmente son unos bienaventurados y tendrán al final su recompensa. Por ello, en clave de humor y sin tratar de ofender a nadie, allá va el listado de este tarado:
Bienaventurados los que corren, porque escaparán del cobrador del frac con mayor facilidad.
Bienaventurados los desempleados, porque no tendrán que pagar a Hacienda.
Bienaventurados los jubilados, porque no tendrán que madrugar para trabajar.
Bienaventurados los que tienen azúcar, porque no tendrán que bajar al supermercado a comprarla.
Bienaventurados los que no saben leer, porque no los engañará la prensa escrita.
Bienaventurados los que no tienen amigos, porque no tendrán que soportar sus perros en el sofá.
Bienaventurados los que no tienen riqueza, porque ahorrarán una pasta en alarmas y seguros.
Bienaventurados los que no tienen luz, porque la compañía eléctrica no les podrá pasar las facturas abusivas.
Bienaventurados los que naufragaron en una isla, porque no escucharán a ningún político.
Bienaventurados los que no tienen televisión, porque, ¡para lo que hay que ver…!
Bienaventurados los que no tienen ordenador, porque no tendrán que soportar las tonterías de este blog.